miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-08-02 07:28

Paz y economía

Por Julio Cesar Triana Quintero

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 02 de 2015

Causa cierto asombro que en medio de lo convulsionado de nuestro panorama noticioso, haya pasado desapercibido –hasta el momento- el vaticinio que han venido haciendo durante los últimos días los economistas y las máximas autoridades de la banca central de nuestro país.

Mientras que las apuestas del año inmediatamente anterior auguraban un fututo sostenible en términos de crecimiento económico, ya hoy, estamos hablando de un porcentaje que difícilmente superará el 2.8% al finalizar el año y lo peor es que se auguran tiempos difíciles, precisamente por la intensidad del gasto público durante los últimos años.

Lo peor es que como todo en la cotidianidad, si no hay recursos para la financiación del post conflicto, seguramente las promesas del Estado para con los alzados en armas podrán convertirse una vez más en el florero de Llorente que justifique un eventual levantamiento de la mesa de diálogo, con todo y lo adelantado que el mismo parece estar.

En buena hora y tal vez como única alternativa, estamos hablando de desescalamiento acelerado del conflicto. No hay otra alternativa, los últimos días previos a la tregua unilateral decretada por las FARC, mostraron que al lado de la torpeza de sus ataques a la infraestructura petrolera, los costos para el país en términos de confianza para la inversión extranjera y explotación del recurso fueron fatales, muy a pesar de que todavía no sentimos con intensidad sus coletazos.

El petróleo es una de las principales fuentes de financiación del presupuesto público y sin él, probablemente los cálculos del presupuesto de los años venideros se verán seriamente menguados. Por los lados del café, las esperanzas no son las mejores y antes por el contrario, así como apreciamos con extrañeza días de lluvia en meses tradicionalmente calientes, hoy hasta los caficultores ven cómo el aumento del precio de la divisa no hace más que afectar el precio del grano en los mercados internacionales.

Cómo dejar de lado el precio del dólar, que con seguridad llegara a los $3.000 y sigue golpeando duramente las importaciones, un rubro que sin duda afecta la precaria industria local y sobre todo, rubros como la construcción que cada día parece estar ad portas del colapso. Seguramente aún no lo notamos, pero hablando de paz, es mejor que pronto lleguemos a un acuerdo y estemos preparados para salir de la crisis que se avecina, sin conflicto armado interno, de lo contrario, la suerte futura del país seguirá muy comprometida.