Paz, enrique y racionamiento
Jaime Horta Díaz
Los negociadores de la “farc” –así, en minúscula y entre comillas porque no es un razón social- parecen esas alegadoras profesionales que siempre quieren decir la última palabra. Creen que gana la discusión el que dice la última palabra. Error, casi siempre la última palabra sobra.
Es lo que ha venido pasando en los diálogos –o el monólogo, si prefieren- de La Habana. El penúltimo episodio es el de la fecha de la rendición de los alzados en armas. No es verdad que le van a entregar el país. Es una exageración. Que no sea el 23 de marzo? No importa. Después de tantos años de violencia la fecha es lo de menos. Y los que no acepten la paz, como en el chiste de Freud, que les regalen un cañón y se vayan para la casa. Que vuelvan cuando quieran firmar. Si quieren pueden quedarse en La Habana.
Cómo no le va a convenir al país que unos violentos, cansados o no de sus andanzas, decidan aconductarse? Seguramente no serán todos pero con tal que se desarmen “Catatumbo”, ¨Márquez”, "Joaquín" y ese demonio del ¨Paisa”, para citar solo unos apodos, se ganaría mucho.
ENRIQUE SANTOS CALDERON: El delegado presidencial Enrique Santos Calderón (pierden su tiempo los enemigos del proceso de paz al descalificarlo por hermano del Presidente) ha cumplido la tarea de facilitador. Algún día se la reconocerán. En tiempos de beligerancias periodísticas, por su columna Contraescape en El Tiempo y la revista Alternativa, era llamado “guerrillero del Chicó”, por fastidiarlo. Algunos todavía se lo creen..
RACIONAMIENTO: Parecería que el racionamiento eléctrico se nos ha adelantado con los cortes programados o no..
