viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-06-16 09:18

Paros protestas e incertidumbres

Ernesto Cardoso

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 16 de 2017

Definitivamente estamos viviendo en Colombia situaciones coyunturales que reflejan el incremento del malestar social y sobretodo inciden en el lento pero perceptible proceso de quiebre institucional de la actual estructura del Estado Social de Derecho.

Los recientes movimientos de protesta ciudadana en Buenaventura y el Choco; el prolongado paro de maestros aun sin solución a la vista; la expansión acelerada de Consultas Populares contra la política minero energética; el creciente enfrentamiento de la población antioqueña liderado por su gobernador contra la decisión del gobierno nacional de adjudicar el territorio de Belen de Bajirà al Chocò; y las posturas criticas de destacados juristas y académicos con relación a la libertad de reconocidos militantes de las Farc, sin que entre a operar la JEP y se haya consolidado la entrega de las armas; constituyen un mosaico de expresiones en el cual se refleja el descontento y el rechazo de amplios sectores sociales contra las decisiones y políticas del gobierno nacional.

No es por tanto gratuita la sensación de incertidumbre que reflejan las encuestas cuando con altísimos porcentajes desaprueban la gestión del Presidente y del gobierno; retratan la falta de confianza y credibilidad en la implementación del proceso de paz; muestran con claridad la tendencia de que el país va por mal camino y en síntesis alertan sobre el fundado temor de que nos estén queriendo conducir a un régimen político, económico y social como el que hace crisis en Venezuela.

El incremento ostensible en el costo de vida, del desempleo, la extensión de la informalidad económica, la inseguridad en las ciudades, la cada vez màs visible destrucción ambiental derivada de la minería criminal e ilegal, la galopante corrupción de la dirigencia política, los inexistentes o pesimos servicios de la salud pública, los impuestos y la reforma tributaria, son sin duda, elementos que, entre otros,  inciden de manera determinante en èste cuadro de malestar e incertidumbre.

Pero lo mas grave de todo es la actitud que asume el Presidente Santos y su inepto equipo de gobierno, pretendiendo desconocer o minimizar las evidentes dificultades, cuando le pide a los medios de comunicación y comentaristas de la realidad nacional que no contribuyan al pesimismo, actitud que revela la desconexión con esa realidad y la cobarde intenciòn de esconder la cabeza en la arena para eludir sus responsabilidades.

Una rápida mirada a los temas màs preocupantes es necesaria e indispensable.

Los indicadores macro y microeconómicos son desalentadores y el creciente déficit fiscal que ya sobrepasa los 30 billones, conjuntamente con el abultado crecimiento de la deuda pública y privada externa, no permiten avizorar un crecimiento mayor del 1.5% para èste año. A ello se agrega que la inversión pública de por si precaria habrá de congelarse por la inminente época electoral con ocasión de la Ley de Garantìas.

Por otra parte, la inversión extranjera en el sector minero energético esta auyentada por la desidia del gobierno frente a la proliferación de Consultas Populares que tienen al borde del colapso este sector estratégico de la economía. La respuesta irresponsable del Ministro Arce y de su Viceministro, el paisano Cante, en el sentido que las Consultas no son vinculantes y que no pueden cambiar la Ley, hacen recordar la reciente burla a la soberanía popular con ocasión del plebiscito de la paz.

En conclusión, los paros, protestas e inconformismo generalizado que hoy se percibe en el sentimiento colectivo, ignorado torpemente por el gobierno y la desprestigiada Unidad Nacional del Congreso; podrían constituir una clara muestra de que ante tan creciente incertidumbre, el ingreso de las Farc a la vida política institucional es una clara apuesta estratègica de pescar en rio revuelto, con la complacencia soterrada del gobierno Santos a quien ya consagrado como premio Nobel poco o nada le interesarìa la suerte del país.