Paro en la salud
El próximo 19 de marzo entrarán en paro el sindicato de los profesionales de la salud, en principio por 24 horas, pero después de Semana Santa cesarán de manera indefinida.
Esta medida tiene como causa principal el malestar que hay en torno al proyecto de Plan Nacional de Desarrollo, que según ellos “no corresponden a una visión de país”, sino esencialmente a requerimientos del gran capital a nivel mundial, “el Plan Nacional de Desarrollo, por ejemplo no habla del derecho a la salud, habla del servicio a la salud a pesar de que ya hay una ley que habla de la salud es un derecho”.
Esta afirmación del presidente del sindicato de trabajadores de la salud, es bien significativo, si se tiene en cuenta que el mencionado proyecto no solo ha sido reprochado por este sector sino por otras asociaciones como lo fue el de las negritudes que se sintieron excluidos de este Plan.
Otra de las razones en la que coinciden la mayoría de las agremiaciones sindicales, es que en la introducción del Plan se afirma que van a recoger 136 de las 200 recomendaciones de la OCDE - Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico- recomendaciones que según ellos no las han querido acogen en otros países.
Para nadie es un secreto de las dificultades por las pasa el sistema de Salud, de modo que este pronunciamiento de las agremiaciones aglutina el sentir de muchas personas que han padecido los rigores de la inoperancia del sistema.
Ante las manifestaciones que se avecinan diferentes ministerios ya han advertido de la ilegalidad del paro si se entiende el detenimiento de la prestación del servicio. Hecho que debería ser tenido en cuenta por todos los servidores públicos que pretenden cesar actividades con el fin de reclamar sus derechos.
En este sentido, es clave recordar lo dicho por la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia en la que se declaró ilegal el cese de actividades convocado en agosto de 2013.
Según el Alto Tribunal, entre otras cosas, afirmó lo siguiente: “el ordenamiento jurídico colombiano garantiza el derecho a la huelga, salvo en servicios públicos esenciales como la salud, en el que aplica la prohibición del cese de actividades”.
Todo esto para indicar, que por encima de cualquier bien jurídico protegido está el sentir general, de modo que este paro si bien se inspira en la generalidad, quienes manifestarán no serán la mayoría lo que pone en riesgo la salud de muchos pacientes y como consecuencia la vida de muchos de ellos, cosa que no debe ser así.
