Parapeto:- Quien iba a pensar…
Julio Bahamón
que un país como Venezuela, aquí no más, al ladito del nuestro, tocaría fondo social por el manejo inadecuado e incoherente como el Chavismo lo ha conducido en cuerpo ajeno, en las manos de un torpe chofer de buseta, Nicolás Maduro y su carnal Diosdado Cabello, al punto de ser considerada hoy por el mundo entero una Nación inviable desde todo punto de vista. Venezuela hace 17 años se jactaba de ser uno de los primeros países productores de Petróleo en el Planeta; la venta de casi 3,5 millones de barriles de crudo al día le dio, durante muchos años una gran riqueza y una estabilidad económica envidiable. Pero como sucede con toda las cosas buenas, esa situación de fortuna tuvo su pero, que es el mismo pero que hoy amenaza la estabilidad de nuestra patria, esto es, el gravísimo fenómeno de la corrupción política especialmente, en nuestro caso, la de los políticos de la unidad nacional, que aliada a la corrupción privada le está abriendo las puertas a una "solución" de cambio similar a la que tuvieron los Venezolanos, y de la que hoy se lamentan. Aquí en nuestro país uno escucha a muchos ciudadanos decir de buena fe: "Hay que darle una oportunidad a los de las Farc". El problema señores no son los cachifos de las Farc, a pesar de que ellos, derrotados como estaban hace 7 años, están en su cuento de lograr por una vía diferente a la de las armas su cometido de instaurar en Colombia un sistema comunista, Marxista- Leninista. El problema amigos míos es que no nos hemos dado cuenta que el gobierno nacional le quiere allanar el camino a los terroristas de las farc , via "Fast-Track", que como narcos insurrectos, se quieren aprovechar que al país lo afecta, y de qué manera, la misma enfermedad terminal que vivieron los venecos, esto es, la colosal corrupción que carcome la riqueza de Colombia; problema es también el Congreso ilegitimo, (todos compran, todos venden) que en un solo día le aprueba al gobierno, sin discusión alguna, un documento de más de 367 páginas que compendia el maltrecho "nuevo acuerdo" suscrito con los insurgentes el 27 de noviembre pasado, y nada pasa.. El problema también es que los partidos políticos, diseminados y atomizados, con contadas excepciones, están vendidos a los intereses del gobierno y se subastan al mejor postor, y en sus proyectos futuros no existe la palabra Patria. El problema igualmente nocivo para la Nación, es que nos estamos dejando embolatar con el cuento oficial de que los amigos del NO, somos enemigos de la Paz, y los del SI, sus benefactores. El problema es que no hay dinero para la salud, ni para la educación, ni para la juventud, pero si para la mermelada. El problema, a mi juicio, se nos puede salir de las manos si no somos capaces de reaccionar ya, decidiéndonos a apoyar movilizaciones masivas, convocando al pueblo para defender a Colombia de cualquier amenaza totalitaria. Julioba.
