Parapeto. “Lucha sin cuartel contra la corrupción”
Julio Bahamon
La semana pasada durante la celebración del 29 congreso de ANIF en Bogotá, el señor Fiscal General de la Nación, Dr Humberto Martínez, se pronunció, en contra de la mayor fuerza dañina que padece el país, como es la corrupción oficial y privada, y solicitó “el uso de la extradición para combatir a los delincuentes de cuello blanco”. A renglón seguido afirmó: “Nuestra democracia puede sufrir una grave amenaza si la representación política no privilegian el debate de las ideas y termina siendo capturada por quienes acuden al foro solamente para servir sus intereses personales y para acceder a las rentas del Estado para su propio beneficio”. Tan importante declaración proveniente de la máxima autoridad investigativa del país, no mereció la más mínima consideración de parte del gobierno. Seguramente embriagado con la noticia que ha ocupado todos los espacios de la última semana por el otorgamiento del premio Nobel de Paz al Presidente Santos. Seamos serios señores del gobierno: póngase a trabajar con esmero para conseguir, a la mayor brevedad, un documento que recoja todas las inquietudes de quienes votaron por el Si, como las de quienes votamos por el NO, y converjamos con lo que piensa la guerrilla de las Farc en este mismo sentido. Mirando la historia de quienes han logrado ese trofeo de Paz, encontramos, entre otros, como acreedores a: Henry Kisssinger, secretario de Estado de los Estados Unidos, promotor del recrudecimiento de la más cruenta guerra contra Vietnam, al punto que su compañero galardonado, el líder de esa región en conflicto, el señor Le Düc Tho lo rechazó por inoportuno. También fue premiado el señor Yasser Arafat, líder guerrillero por la Liberación de Palestina, señalado por el mundo entero como el mayor terrorista en el Oriente Medio, y Paradójicamente, de otro lado, a Mahatma Gandhi, líder Indio que luchó pacíficamente por la independencia de su país, por muchos años, nunca fue tenido en cuenta por el comité Noruego, a pesar de haber sido postulado en cinco ocasiones. Murió asesinado en 1.948 sin haber disparado un solo tiro, con el san Benito, que no había ningún candidato vivo que fuera adecuado. Pero regresando a lo denunciado por el Fiscal Martínez Neira, muchos creemos que la corrupción política es más grave que los mismos grupos insurgentes, Farc y ELN, pues los daños directos e indirectos que los corruptos le hacen a la economía nacional, y a la vida de miles de colombianos, de manera soterrada, son geométricamente escandalosos frente a los crímenes de los insurgentes. Los corruptos se han robado y continúan robándose la salud, la educación la economía campesina, la infraestructura regional, en fin, todo lo que pueden se lo roban. Cientos de miles de niños, ancianos, mayores, hombres y mujeres mueren porque no hay recursos públicos para resolver sus necesidades. Señor Fiscal: Sepa Ud. que un grupo de ciudadanos huilenses pacíficos nos comprometemos a dar una Lucha Frontal contra ese flagelo, sin desmayo alguno. Esa otra paz la pide Colombia Ya.
