sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-01-05 08:55

Parapeto. – Tiempo de decisiones.

Julio Bahamón

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 05 de 2017

Finalizando el año pasado recibimos un alentador mensaje de parte del expresidente Uribe en el que nos manifestó que este nuevo año sería un año de mucho trabajo, y duro de caminar. Lo sabemos, dado el comportamiento que frente al país en general ha tenido el gobierno de Juan Manuel Santos. Con el cuento de la Paz, el gobierno se ha llevado por delante la Institucionalidad del Estado, ha cumplido con su palabra, pues hasta ahora, ha hecho lo que le ha dado la gana. Finalizando el año escuche a algunos seguidores del malogrado proceso de paz con las Farc que Santos pretendía aprovechar las facultades omnipotentes que le concederá el Congreso, vía fast track, para tratar de convencernos que él es un hombre providencial, y como tal, debería quedarse dos añitos más en el poder para terminar   de consumar el terrible desaguisado en que se ha convertido para los colombianos su negociación con los subversivos en la Habana. Esa, desde luego, sería una manera tramposa que utilizaría el gobierno para hacerle conejo nuevamente a la Constitución y embolatar las elecciones presidenciales del año entrante. Con esa marrulla Santos se opondría a la legitima aspiración a la Presidencia de su actual Vicepresidente German Vargas quien según los entendidos en la materia ya no goza de la confianza del ejecutivo. Ahora desde palacio se estaría cocinando la candidatura de Humberto De La Calle, como candidato, quien lo creyera, de su antiguo jefe y presidente Ernesto Samper y su carnal Horacio Serpa, actores de primera línea con Juan Fernando Cristo de la famosa y tenebrosa película, que con vergüenza padeció Colombia delante del mundo entero, titulada, El Proceso 8.000. Otros que se quedarían mirando un chispero serían los noveles aspirantes, por el partido liberal, el ministro Aurelio Iragorri y por el de la U, el inefable y bien conocido personaje, muy del estilo de Bucaram el del Ecuador, Roy Barreras. Ahí si podemos decir que el gobierno se ha preocupado por alentar candidaturas de pesos plumas, porque según el dicho popular, en el reino de los ciegos, el tuerto es rey.  Por los lados de la izquierda, doña Clara López con su entrega al Santismo, se encargó con su felonía de acabar con cualquier posibilidad del Polo y de la izquierda democrática de Colombia. Al partido verde lo vemos muy descolorido, pues su líder el exgobernador Sergio Fajardo se empeñó en no opinar, y ha querido pasar de agache y el país no necesita personas timoratas e indecisas. Esa actitud deja mucho que desear en un aspirante a la presidencia de Colombia. Por el lado conservador, ahora bajo la batuta del senador Andrade, mi paisano, tiene una gran responsabilidad. Creo que, ante el despelote bien organizado por el gobierno, los godos pueden barajar cartas interesantes teniendo en cuanta que el conservatismo ha estado ausente de la dirección del Estado por largo tiempo. Nos corresponde entonces a los amigos de Álvaro Uribe, como él lo pide, prepararnos para dar la gran batalla, con un hombre impoluto, de futuro cierto, colocado al centro de los asuntos políticos del país, que busque en su gobierno la gran Convergencia de fuerzas Democráticas y que le señale a La Nación  la nueva ruta que reclama. Allí estaremos, sin prisa, pero sin pausa.