Parapeto.- Unidad, Unidad, Unidad.
Julio Bahamón
Como veo el panorama político del país les digo lo siguiente: ¡el palo no está para cucharas! El desorden del ejecutivo ha colocado al país en una gravísima situación de incapacidad frente a los descalabros económicos, sociales e institucionales, tan evidentes, que los podemos ver en la conducta del jefe del Estado. A estas alturas de su gobierno, ante cualquier crítica a su gestión, se descompone, y lo lleva a utilizar un lenguaje inapropiado, ChavoMadurista, como por ejemplo, refiriéndose en Quibdó a su mecenas Odebrecht dijo: “vinieron por lana y salieron trasquilados”, “les fue como a los perros en misa”, “les salió el tiro por la culata”, es decir, sentimos diariamente las heridas que, en contubernio con la Unidad Nacional, le ha provocado al país. Podemos afirmar que el afán que le asiste por adelantar la implementación de los acuerdos, negados en el plebiscito, nos confirman que lo que se convino en la isla de los Castro, fue una vergonzosa capitulación del Estado frente al grupo terrorista de las Farc. Escandalosamente la autoridad se ha vuelto mitómana. Desde la primera campaña el propio candidato Santos juró delante del exalcalde Mokcus que no impondría nuevos tributos al pueblo colombiano, y como en la Pasión de Cristo, nos metió una mega reforma tributaria, antes de que cantara el gallo. No se ponen de acuerdo los ministros para decir mentiras. Un día el de defensa afirma que no hay más de 50.000 has de coca sembrada, y a renglón seguido lo desmiente el propio jefe del gobierno cuando acepta lo que dice el informe del Departamento de Estado, de los Estados Unidos, que las hectáreas podrían superar las 200.000. Nos sorprende más adelante el ministro de gobierno con una propuesta de reforma política traída de los cabellos, y de inmediato, su jefe le dice al país que esa reforma no fue consultada con el alto gobierno y la descalifica. El proceso de paz ya no lo manejan los voceros del gobierno sino distintos líderes de la subversión. Ellos son los que ordenan y punto. El gobierno ha violado la constitución como le ha dado la gana, pero a buena hora el jueves anterior la H. Corte Constitucional le puso tatequieto a la perversidad oficial. Hoy alguna prensa nacional quiere congeniar con los violentos a la espera del Gobierno de transición que las ha ofrecido la casa de Nariño. El Dr De La Calle brilla por su ausencia. Él ahora se encuentra ocupado por ganarse la simpatía del Samperismo. La Justicia Especializada para la Paz (JEP), cada día se parece más a la Política de sometimiento a la Justicia, de Gaviria, en tiempos de Pablo Escobar. ¿Que nos queda? Por fortuna, Álvaro Uribe. Por lo tanto, los colombianos de buena fe estamos obligados a facilitar el triunfo de su política de seguridad democrática, deponiendo las diferencias en las regiones, y a nivel nacional, para obtener la victoria que Colombia reclama con ansiedad. Por mi parte llamo a la unidad y tiendo mi mano amiga en el Huila a los parlamentarios, Ernesto. Macías y Álvaro Hernán Prada, al diputado Antonio Peña, al Dr Hugo Tovar, al Medico Silvio Gómez, a mi amigo Ricardo Ayerbe, al médico Fernando Castro, al Dr Luis Humberto Tovar y demás amigos del C.D. pues debemos realizar el trabajo que sea necesario, unidos por encima de toda diferencia, para rescatar los talentos perdidos, y de esa manera poder devolvérselos al Dr Uribe, con gratitud e inmensos réditos que nos enaltecerán. Julioba. 03/ 16-2.017
