viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-06-08 08:24

Parapeto.- Insistir hasta el final

Julio Bahamón

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 08 de 2017

Ernesto Macías Tovar.- No suelo ser defensor de oficio de nadie en particular, pero en este caso quiero dar mi opinión sobre la persona de Ernesto Macías, hoy Senador del Centro Democrático, y fiel escudero de nuestro líder y fundador el expresidente Álvaro Uribe. El, injustamente, ha venido siendo víctima de consejas y vituperios por el hecho de haber alcanzado la dignidad parlamentaria después de servirle con lealtad al jefe y al partido. Esa conducta parece que tiene mortificado a algunos compañeros en el Huila. Pero a estas alturas de la situación que vive Colombia, bueno es ponerle coto a las desavenencias y colocar las aspiraciones personales,  por legítimas que sean, al servicio de la causa y no tratar de aprovecharse de ellas para sacar ventajas de lo que se avecina electoralmente. Por mi parte hago un llamado a la cordura y a deponer toda diferencia personal, y tener la certeza de que lo que amenaza  la institucionalidad patria no son nuestros congresistas sino los adláteres del gobierno y  sus nuevos mejores amigos representados en el grupo narcoterrorista de las Farc. Esto nos debe quedar muy claro.

Desde hace algunos meses el país viene siendo visitado por conspicuos personajes de escritorio,    invitados por el gobierno para que  den a conocer “sus experiencias personales” sobre distintos “procesos de paz” surtidos en otras latitudes del planeta. Desde luego, esas visitas son previamente libreteadas por el ejecutivo para “apuntalar” sus desaguisados acuerdos suscritos con los forajidos  de las Farc. La más recientes de esas visitas la realizó uno de esos personajes, David Cortright, Académico de Notre Dame, quien    pontificó y aseguró que “si las Farc se desarman, otro gobierno no puede reversar lo acordado”. Bueno, ¿y si no se desarman, que puede pasar entonces?.  Estoy seguro que ningún partido político en Colombia es enemigo de la paz. Pero esa amistad por la paz no puede pasar por las horcas caudinas de la humillación. Esa es la gran diferencia que existe entre la Paz de Santos y la que ha propuesto el Dr Álvaro Uribe. La primera, es la paz con impunidad y entrega de las instituciones, y la segunda, es la Paz sin impunidad y defensa de la constitución y la Ley. Después de cinco años de negociación con los 7.000 narcoterroristas de las Farc, lo cierto es que hoy hay más de 9.000 hombres armados al margen de la ley que han cubierto espacios de las mismas Farc y coparon su negocio de la coca. Los violentos no han cumplido sus compromisos, caso entrega de TODAS  las armas,  y el gobierno, por su lado,  les hace conejo con los ofrecimientos oficiales. Esta radiografía de la verdad que vivimos hoy en Colombia sobre la paz de Santos y las Farc es la prueba de que se vive un proceso de paz con impunidad total y  Universal. Eso es precisamente lo que vamos a revisar a partir del 7 de Agosto del año entrante. ¡Nada de nervios señores! Junio 8 de 2.017. Julioba.