viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-05-18 08:24

Parapeto.- El empeño de “Venezuelizar” a Colombia.

Julio Bahamón

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 18 de 2017

Uno se queda perplejo de lo que está sucediendo en nuestro país. Aterrados  frente a las similitudes que están ocurriendo, aceleradamente, calcadas del desastre que viven los hermanos Venezolanos. Desconcertados  vemos  los cambios que, a las patadas, le han provocado a la constitución vigente, reformas que se acomodan exclusivamente a los intereses  de las farc, y que vienen siendo orquestadas  por  el alto gobierno en temas cruciales de la política nacional. Guardo la esperanza que el pueblo colombiano haya tomado atenta nota del gravísimo daño que el ejecutivo le hace a las instituciones, en su afán de convertir a Colombia en la nueva Venezuela “Chibchabolivariana”. Al gobierno nacional  la constitución de 1.991 le ha importado, en este ruinoso proceso de paz, un comino. Los principales sobrevivientes de la asamblea constituyente que la parió no se dan por enterados. Podemos asegurar que la intención de Santos es perversa, ya que  nada le ha costado  avanzar  hasta donde ha llegado,  como dijo el ExVicepresidente Angelino Garzón, que Santos no aprovechó la experiencia de su mentor político el Expresidente Álvaro Uribe para hacer un buen gobierno,  y se fue  en contravía del sentimiento patrio;   a él solamente le interesa defender  los estropicios  que le ha inferido a nuestra carta, y consiguió que las reformas tengan una vigencia  por 12 años, algo muy parecido a la propuesta de Maduro, en el vecino país, con su convocatoria a una presunta  Constituyente originaria con la que quiere, vaya sorpresa, incorporar a la Constitución de Venezuela el poder comunal, y de paso, imponer por ese medio el régimen comunista en la constitución del  vecindario, para estar 20 años más con la revolución bolivariana. Al mismo tiempo los intentos totalitarios en Colombia no se han hecho esperar pues  el gobierno    quiso meter, gato por liebre,   en la redacción y defensa de un proyecto de decreto,  Ley de tierras, con marcado tinte Castrochavista, para  hacer valida la figura de la expropiación directa  y eliminar la propiedad privada. Pretendió   utilizar a la Contraloría General para crear un escándalo mediático, sin fundamento legal, y de paso solicitar que se investigara  una inverosímil acumulación de baldíos, nueva cortina de humo,  colocando con ello en la picota publica a inocentes y honestos propietarios de tierras con títulos legalizados desde antes del año 1.994,  al punto que el exsuperintendente de Notariado y Registro y actual jefe de  Cambio Radical  Jorge Enrique Vélez salió a desbaratar el libreto acondicionado por el ejecutivo.   La mala fe   cunde como la peste en el alto gobierno. Esa maña y costumbre  es constante en  el gobierno como nos lo recordó   también Angelino Garzón en la  convención del CD. Por consiguiente, La militancia del CD debe tener  claro que  acudiremos el año entrante a las elecciones  para elegir un Presidente amigo de la institucionalidad, elegir igualmente un Congreso admirable,   con candidatos idóneos,  y con un solo programa de gobierno, con los que saldremos victoriosos y   apelaremos  a instrumentos legales para revisar y corregir  el daño que el contubernio, Santos – Farc, le ha hecho a Colombia. Mayo 18/17. Julioba.