domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-07-14 09:09

Parapeto

Julio Bahamón

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 14 de 2016

¿Bienes mostrencos?

Qué son? “Son bienes que han tenido dueño particular pero han sido abandonados material y jurídicamente y no se sabe quién, o quiénes son sus dueños”. No acabo de entender lo que está sucediendo dentro del proceso de Paz con la injerencia y el  interés que han demostrado  distintos países que se  aventuran,  precipitadamente,  a expresar su apoyo irrestricto a lo convenido  entre el gobierno de Santos y el grupo rebelde de las Farc. Por ejemplo: Cuál   afán  le asiste al enviado especial del Presidente de los Estados Unidos, quien en declaraciones recientes se animó a ofrecerse  como mediador de un eventual proceso de paz con el ELN, sin que todavía nos haya dado  una explicación  sobre lo  que su gobierno  ha dicho, reiteradamente, alrededor  el negocio ilícito del cultivo de coca, luego  de conocer la magnitud del área sembrada en nuestro territorio; la mayor parte  en zonas de evidente mangoneo de la guerrilla de las Farc. Departamentos como el Cauca, Putumayo, Caquetá, Norte de Santander, Guaviare, Meta, Chocó y Nariño se ven hoy  inundados de cultivos de coca. Estos   pasaron de 48.000 hectáreas registradas en el año 2.013, a más de 189.000 hectáreas el año pasado. Calcula el Departamento de Estado, que la producción de Clorhidrato de cocaína  que se produjo en el año, 2.013, fue de 250 toneladas, y que frente a la nueva extensión, podría llegar a 600 toneladas por año. De otro lado, la  prestigiosa revista Inglesa, The Economist, en noticia fresca, le contó al mundo que la riqueza de las Farc, al año 2.013,   se estimó en la friolera de US$10.000 millones de dólares, y que ese grupo violento podría tener una fortuna escondida de más de 33 billones de pesos. Que mientras un kilo de clorhidrato de cocaína en Colombia puede valer US$ 2.200, en Méjico y en los Estados Unidos su valor es superior a los US$ 17.000 dólares, y que si el producto llega a Europa, su mérito supera los US$ 54.000 dólares por cada Kilo. Y todavía se preguntan, cándidamente en el gobierno, ¿por qué varios frentes de las Farc no se acogen a lo acordado en la Habana con los jefes de la cúpula rebelde?. La gallinita de los huevos de oro se la quieren dejar, exclusivamente,  a los rodillones del secretariado, y ni un solo peso a los de abajo, a la tropa, que se ha jodido más de 15 o 20 años sirviendo como guardianes del fabuloso negocio. Pero el Presidente Santos dijo  que su gobierno desconocía  esa colosal fortuna. En gracia de discusión aceptemos lo dicho por el Dr.  Santos: ¡que su gobierno no conoce fortuna alguna de la guerrilla de las Farc!. Pero resulta que el de los Estados Unidos, y el Reino Unido, sí pueden demostrar, por información de sus satélites,  que  es cierta el área sembrada en Colombia  con cultivos de coca, y que en  esa área sembrada se han refinado más de 600 toneladas de clorhidrato de cocaína, que al módico precio de US$17.000,  como se vende el kilo en Méjico, o en los Estados Unidos,  la producción anual de la guerrilla de las Farc se vendería en  la suma de US$ 10.200 millones de dólares, sin conocer las cifras de lo que venden en Europa, en donde cada kilo vale más de US$54.000.  La pregunta del millón es: ¿Y a todo ese patrimonio, han renunciado los chicos “malos” de las Farc?. Y  surge la otra pregunta: ¿y quién, o quienes,  entonces,  se  quedan con el negocio?.”  ¡Hagamos  lo posible por  creerle al gobierno!;   esos cultivos y asaderos de hoja de coca,  sus rutas, y mercados internacionales,  al final de cuentas y, para bien de Colombia, serán declarados “bienes mostrencos”. ¿Y entonces, para que habilitarán   los corredores de las 23 catedrales y de  las 8 parroquias? . Finalmente, para responder al reportaje dado a María Isabel Rueda de Humberto De La Calle, jefe negociador del Gobierno, el lunes en el periódico El Tiempo,  le puedo decir lo siguiente: creemos Dr De La Calle, que si gana el NO en el Plebiscito, la única razón, es que a los colombianos no estamos contentos con lo que se negoció, no  nos gusta dar papaya, y menos capitular o  claudicar ante el crimen.  Julio Bahamón. 14 de Julio de 2.016.