domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-06-16 06:22

Parapeto

Julio bahamón

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 16 de 2016

Por estos días se viene comentando sobre  algunos de los familiares del extinto líder del Nuevo Liberalismo que, presuntamente, se vienen favoreciendo de dos fundaciones, o Escuelas, que llevan el nombre del ilustre colombiano sacrificado, precisamente por combatir con valor inusitado,  esas nocivas prácticas que oscuras y tenebrosas fuerzas entronizaron en el ejercicio de la actividad proselitista a todo nivel.  Lo malo de esos comentarios es que en ellos, se  señala a  dos de sus  hijos:  Juan Manuel y Carlos Fernando, ambos Senadores de la República, el primero avalado por el  Partido Liberal, y el segundo por el movimiento Cambio Radical, cuyo jefe es el actual Vicepresidente, el Dr Germán Vargas Lleras. A raíz de una publicación hecha por el periódico político, TNN@ noticias de Colombia para el mundo, de nuestro coterráneo y amigo  Juan Carlos Martínez, se dijo que una de esas fundaciones ha recibido del gobierno más de $110.000 millones de pesos en aportes, sin que se conozca nada al respecto sobre su inversión. En ese sentido, yo tercié en el asunto con miras a defender el buen nombre de su Padre, mi antiguo y  recordado jefe, el Dr Luis Carlos Galán Sarmiento, y manifesté que conociendo como conocimos muchos colombianos la rectitud acrisolada del caudillo, este, nunca se hubiese prestado para tales abusos y mucho menos a recibir recursos del tesoro público para apalancar sus actividades políticas. Mi consejo, desde luego, si lo quieren acoger Juan Manuel y Carlos Fernando, es que ambos, no necesitan de fundaciones, ni de avales de personas que nunca fueron amigos de su padre, sino sus adversarios. Distinto el caso de Germán Vargas Lleras, amigo personal y allegado político y leal servidor de la causa Galanista en Colombia. Deben saber Juan Manuel y Carlos Fernando, que los únicos llamados a enaltecer la vida y obra de su padre, y de perseverar en su lucha, son ellos dos, y nadie más. Repito, ni Gaviria, ni el oficialismo liberal, en cabeza de Serpa, son los indicados para realzar la figura de su padre. Gaviria esperó que lo eligieran, y de inmediato provocó la liquidación del Galanismo, y Serpa, se convirtió en un complice de Ernesto Samper. Bogotá, Sábado, 11 de Junio de 2.016.