domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-06-09 09:18

Parapeto

Julio Bahamón Vanegas

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 09 de 2016

Se afirma que este país, tiene  una disposición hacia la criminalidad impresionante. Deduzco yo entonces, que la memoria nacional nos enseña que los espacios que dejan los grupos insurgentes con motivo de los distintos procesos de paz que se han ventilado, han sido ocupados por otras agrupaciones criminales y la descomposición social continua su vertiginoso camino hacia el desastre. Lo más grave que le viene sucediendo a Colombia, en este remedo de Paz en el que se ha aventurado el gobierno del presidente Santos con las Farc, es que el propio presidente de la república, quien fungiera como hombre de confianza del ex presidente Uribe, y por  asuntos baladís, provocó la furia de Uribe quien  resolvió tildar de traidor a su sucesor. Santos se embejucó y tomó como punto de referencia el tema de la Paz con las Farc, y ha fijado ese logro como una cuestión de honor personal.  Han sido los de las Farc, quienes se han aprovechado, en la Habana,  de la pelea Santos – Uribe para obtener  ventajas constitucionales y legales en sus aspiraciones de amparar sus andanzas criminales  de más de 60 años, sin que para el país esa insurgencia le haya dejado algún  logro de reivindicación social en todo ese tiempo de correría,  como si ocurrió, por ejemplo,  en otras revoluciones, para no ir lejos,  la Mejicana de principios del siglo 20, con la reforma agraria que favoreció a millones de campesinos mejicanos que vivieron y se educaron con los resultados de las luchas de sus mayores. Aquí, que pasó con Tirofijo, con Jacobo Arenas, con Raúl Reyes, con Alfonso Cano, ahora con Márquez, o con Timochenko?. Nada distinto a desplazamiento de campesinos, secuestros, destrucción de poblaciones enteras,  siembra de cultivos ilícitos etc. Podemos afirmar, sin equívoco alguno, que no hay una sola hectárea del territorio nacional que las Farc les hayan entregado a los campesinos, ni un solo obrero o asalariado que pueda decir, esto que tengo se lo debo a la insurgencia. Desolación, miseria, reguero de muertos a tutiplén. Nos pueden garantizar, Timochenko y sus muchachos que su tropa no está siendo trasladada al  ELN, o el EPL?. Entonces, la inquietud que le surge a los colombianos de a pie, es la siguiente: Y la Paz de Colombia qué?. Junio 18 de 2.016.