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Opinión/ Creado el: 2016-11-03 09:12

Parapeto - Con el actual Fiscal

Julio Bahamón

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 03 de 2016

General de la Nación el país sabe a qué atenerse. “Hay luz en la poterna y guardián en la heredad”. Esa garantía la tiene hoy Colombia con la valerosa gestión que viene cumpliendo el actual Fiscal General de la Nación, el Dr Humberto Martínez Neira.  Desde el comienzo de su tarea  el  Fiscal Martínez  ha puesto orden en el mayor organismo rector de  investigación  y juzgamiento criminal, y ha sentado con autoridad su posición alrededor de temas fundamentales para la vida institucional del país. Su actitud  clarísima sobre el papel que debe cumplir la justicia y la clase dirigente de Colombia para combatir frontalmente la corrupción puso el dedo en la llaga, y alertó a muchísimos compatriotas a comprometerse en esa lucha sin cuartel. Recientemente el Fiscal avisó  sobre la necesidad de regresar a la utilización de la fumigación aérea con glifosato, como el único instrumento eficaz en la lucha para erradicar  los cultivos de coca. Para nadie es un misterio reconocer que el área sembrada con coca ha aumentado de 60.000 hectáreas, que se contabilizaban hace 5 años, a más de 200.000 has,  debido a que el gobierno nacional resolvió prohibir el control aéreo con el cuento que el producto utilizado era causa de males ambientales y humanos en las regiones inundadas de matas de coca, la mata que mata. Es increíble que el Ministro de defensa, ignorante en la materia,  asevere que el área sembrada en el país no pasa de las 90.000 hectáreas, ¿le parecen pocas Dr Villegas?, cuando la Secretaria de Estado de los Estados Unidos ha demostrado, satelitalmente, que son más de 200.000.  Pero qué más da, señor ministro, que sean 90.000, 160.000, o 200.000, si esos cultivos de coca producen cerca de 620 toneladas de clorhidrato de cocaína al año que hacen muchísimo más daño a los jóvenes colombianos que la consumen, y a los millones de ciudadanos del mundo que mueren anualmente por esta peste  que acaba con familias enteras, que el perjuicio rural que,   cínicamente, defiende el titular de la cartera de Justicia  para oponerse a la fumigación. El gobierno ha resuelto tapar el sol con un dedo y se obstina en negar una verdad de apuño. Colombia está inundada de coca y eso lo sabe el mundo entero. Habría que preguntarle a los negociadores de La Habana, si en el acuerdo secreto firmado con las Farc está definido  que el gobierno mienta en este asunto y oculte la dolorosa realidad que nos destruye para favorecer el negocio de los grupos narcoterroristas. Finalmente uno no sabe en donde están parados los áulicos del gobierno que no se han enterado que ese producto, con un nombre diferente, llámese Gramuxone, o Tordón, son productos similares al glifosato, que son utizados por  nuestros campesinos desde hace al menos 50 años para controlar la maleza de hoja ancha en sus fincas, y defender así los pastos para sus ganados, y los cultivos de pan coger. La terquedad del gobierno nos deja un mal sabor. Ahora, señores Ministros, Uds lo saben, las personas que están ubicadas alrededor de los cultivos de coca son los “encargados” de las Farc para cuidar sus intereses cocaleros. De ahí que el Fiscal tiene toda la razón. Julioba.