Paradojas de la vida
El gobierno francés admitió fallas en su seguridad tras los atentados terroristas que en solo tres días han dejado 17 muertos.
El mundo entero se estremeció con el ataque de los fundamentalistas a un medio de comunicación y también fuimos testigos del despliegue de efectivos para controlar una amenaza terrorista, como también para enfrentar las emergencias de toma de rehenes vividas ayer, en cuyos operativos, además de civiles inocentes, perdieron la vida los terroristas.
El primer ministro francés, Manuel Valls, afirmó que si en tres días hubo 17 muertos, es obvio que algo no está funcionando, reconociendo un evidente error de los organismos de inteligencia, pero sobre todo poniendo la cara a un país que no está acostumbrado –como nosotros- a vivir semejante golpe contra la seguridad.
En Colombia han pasado hechos de igual peor magnitud y la reacción ha sido muy distante a la que vivos de parte del Gobierno y de los ciudadanos franceses.
Para no ir tan lejos recordemos la masacre de los Concejales de Rivera o el magnicidio de los diputados del Valle, o la muerte de muchos comunicadores, hechos que casi terminan pasando inadvertidos, tal vez por ser el pan de cada día o porque los colombianos infortunadamente ya nos acostumbramos a vivir la guerra, la misma que ha padecido el país durante algo más de 60 años.
“Para los franceses la verdad es que enfrentamos una amenaza terrorista sin precedentes y estamos conscientes de que podemos ser golpeados en cualquier momento, algo a lo que no estamos acostumbrados”, señaló el ministro Manuel Valls.
Hoy nos resta solidarizarnos con el pueblo francés, pero sobre todo aprender de ellos esa unidad y solidaridad con que han manejado esta terrible calamidad. La sociedad se moviliza (toda) en contra del terrorismo y todo un país está rodeando a sus instituciones y sus autoridades, apoyando cualquier iniciativa que esté orientada a rechazar las vías de hecho.
Esto es lo que nos falta a los colombianos, más amor de patria y más solidaridad. El mundo hoy enfrenta esta amenaza terrorista de la que ninguna nación está exenta, suficiente razón para que todos enfrentemos unidos esta gran amenaza.
