Pacto por el trabajo decente en el campo
Luis Eduardo Garzón, ministro de Trabajo, y Aurelio Iragorri Valencia, de Agricultura, iniciarán en enero de 2015 lo que han decidido llamar un "Pacto por el trabajo decente en el campo", iniciativa que busca dignificar la ardua y muy importante labor que ejercen nuestros labriegos, hoy por hoy, olvidados y pasando por uno de los peores momentos en su historia, como lo revelan las cifras.
indigentes el 7%; en el campo los pobres son el 65% y los indigentes el 33%. Las cifras que maneja el propio Gobierno indican que el 60% del empleo rural es informal, que el 55% de los campesinos pobres nunca ha recibido asistencia técnica y que el 11% no tiene vivienda y el 16% tiene vivienda en mal estado.
Estas nefastas estadísticas no son otra cosa que el resultado de décadas de abandono y olvido, una situación que sin duda fue el caldo de cultivo que volvió a muchos de nuestros campesinos guerrilleros y a otros indigentes y habitantes de las periferias de las grandes ciudades.
Un estudio revelado por el Ministerio de Agricultura indica que el ingreso promedio de un campesino al año (para el año 2011) era de 220.000 pesos, mientras en la ciudad el ingreso promedio alcanzaba para el mismo periodo los 668.000 pesos.
Si a esto le sumamos que el analfabetismo rural es del 18,5%, que el 60% de nuestros labriegos no tiene agua potable y que la concentración de la tierra en pocas manos es más que evidente, pues no queda más que aplaudir al Gobierno del presidente Santos, que a través de sus dos ministros, esté pensando en dignificar el trabajo de nuestros campesinos.
"Trabajo decente en el campo que implica formalización del trabajo con las empresas, el tema de seguridad social para la gente que trabaja en el campo, la eliminación del trabajo infantil y mayor generación de empleo, que son como los pilares fundamentales para que se convierta en realidad”, dijo el ministro Garzón.
"En enero de 2015 será una realidad este pacto, que implica compromisos y ejecutorias, porque vamos a trabajar en el Ministerio de Agricultura por metas, por compromisos completos para que la gente pueda medir si el trabajo que está haciendo el Ministerio, es bueno, regular o malo", agregó Garzón.
El Gobierno ya adelanta la contratación de personal idóneo para que brinde asistencia técnica a través de las Umata en los municipios. También conminarán a varias agremiaciones como, Fedepapa y Fedepanela, que manejan parafiscales y tienen la obligación de invertir recursos en asistencia técnica.
Esta es una gran noticia y sin duda –así lo debe estar calculando el Gobierno- el abrebocas de una serie de planes y proyectos encaminados al campo, la zona que debe recibir más atención y más recursos cuando inicie –como todos lo esperamos- el postconflicto.
Muy seguramente el Huila será gran beneficiado con el “Pacto por el trabajo decente en el campo”, por eso la importancia que todos nos unamos para convertirnos en veedores y auspiciadores de esta gran iniciativa.
