jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-05-05 10:32

Pésimo ejemplo

Por Dilberto Trujillo Dussan

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 05 de 2015

Leer al Señor Uribe decir que Bernardo Moreno y Maria del Pilar Hurtado “son condenados porque hacían su trabajo”, es justificar de una manera cínica y descarada el delito y romper toda institucionalizad existente. Estas palabras, en boca de un expresidente, son el peor ejemplo que puede tener una sociedad que busca con afán la paz y la reconciliación, desconocer hoy las decisiones judiciales (así hoy la justicia este desprestigiada) es aumentar la crisis de una institución corroída por la corrupción.

Al expresidente Uribe se le olvida algo fundamental de la democracia y es que “hacer su trabajo”, no es más que respetar las normas nacionales e internacionales que reconocen derechos individuales y colectivos a todos los ciudadanos y uno de esos derechos es el de poder ejercer la oposición con todas las garantías, sin el temor de ser escuchado de manera ilegal o que le fabriquen pruebas para desprestigiarlo; algo que suena irónico cuando hoy su partido reclama éste derecho que no fue respetado durante su gobierno.

Desconocer que interceptar conversaciones sin orden judicial, falsificar pruebas contra la oposición, abusar del poder, generar temor, son delitos y que merecen ser castigados es pensar que robar, asesinar o extorsionar tampoco son delitos y que “hacen parte del trabajo” de quienes los cometen.

No se puede pensar que los delitos cometidos por los ex ministros y asesores de Uribe son cosas menores, no podemos olvidar que sus prácticas deshonestas afectaron a un país que requiere creer de nuevo en sus instituciones, a unos ciudadanos hartos de la politiquería y de la corrupción y que sueñan con un nueva Colombia donde los presidentes no se crean unos reyezuelos con patente de corso.

Un gobierno no debe destruir la oposición lo que debe hacer es demostrarle con argumentos a los ciudadanos que los opositores no tienen la razón; la oposición es a la democracia como el agua es a la vida, es decir se necesitan y se complementan. 

Hoy el expresidente Uribe nos enseña que la máxima “el fin justifica los medios”, es el slogan del Centro Democrático y que para ser un “buen político” y servidor público, lo que importa no es tanto la hoja de vida y títulos sino el largo prontuario que se tenga.

Un pésimo ejemplo Señor Expresidente y el mejor aporte que podría hacer por la paz de éste país, es reconocer que se equivocó y que sus funcionarios cometieron delitos,  desmovilizar su discurso  y apoyar la construcción de una paz con justicia social y con total respeto por las garantías ciudadanas.