viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-09-28 10:08

Otro paro judicial

Uno de los sectores de servidores públicos que más cesan actividades es el de funcionarios públicos de la Rama Judicial. El argumento es el mismo de siempre: bajas remuneraciones, y congestión judicial. La primera es una franca mentira, la segunda es una evidente realidad.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 28 de 2014

Comencemos por las remuneraciones. Estudios de prestigiosas universidades han sabido demostrar que los mejores salarios, en cuanto a servidores públicos se refiere, son los de este órgano del poder.

Sin embargo, los magistrados se quejan porque devengan $15 millones, los jueces del circuito están inconformes con sus siete millones de pesos y los jueces municipales no están a gusto con los cinco millones mensuales. En este sentido, también los fiscales se quejan.

¿Será que trabajarán más si se les paga más? ¿Se eliminará la descongestión con mejores salarios? Algunos dirán que una cosa lleva a la otra, sin embargo, lo claro es que hay una diferencia abismal entre unos funcionarios y otros. Un docente se gana $1.400.000 aproximadamente, lo que muy similarmente devenga un policía -que arriesga su vida por la seguridad de los demás.

Claro que hay desigualdad. Claro que hay una evidente diferencia de ceros en los salarios, pero es injusto y desmedido pensar que son mal remunerados.

El otro punto importante en cuestión es la congestión judicial. Esta si es una realidad que encaja dentro de lo humanamente imposible de cumplir. Arrumes de expedientes que duran meses sin ver porque no alcanza el tiempo para leer y sustanciar.

Claro que hacen falta funcionarios, peso esta no es una excusa para ignorar los buenos salarios de este sector de servidores públicos del Estado.

Es preciso también señalar que la clase privilegiada de la Rama Judicial, que en muchas oportunidades se ufanó de repetir la popular frase de los constitucionalistas del siglo pasado, “el gobierno de los jueces”, parece que no es tan cierta, pues de pasar en los ocho debates el proyecto de creación del Tribunal de Aforados, los magistrados de las altas cortes ya no serán investigados por la inservible Comisión de Acusaciones, sino por este órgano de 9 magistrados.

Ojalá no se concrete para el próximo 9 de octubre otro paro de la Rama Judicial, como está previsto. Ojalá el Ejecutivo sea generoso y proponga más juzgados de descongestión y acelere la efectividad de la justicia.