Otro golpe duro a Fedegan
Alfonso Vélez Jaramillo
La creación de la Asociación de Ganaderos de Neiva, es otro paso que se da en el Huila para enfrentar con autonomía y democracia los manejos centralizados de la ganadería actualmente sumida en una profunda crisis.
La nueva organización gremial tiene menos de dos meses de fundada y ya cuenta con un grueso numero de ganaderos asociados y el propósito es que exista un gremio unido y fuerte, especialmente para el periodo del post conflicto.
Con esta y otras organizaciones que se están constituyendo paulatinamente a lo largo y ancho del país, lo que se ve venir es una crisis total que podría desatar una desbandada de los comités afiliados a la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegan o la renuncia obligada en los próximos días de José Félix Lafourie, su presidente.
En la última Feria nacional ganadera realizada en Bogotá, fue creada otra nueva asociación nacional de ganaderos actualmente en proceso de legalización, a la cual ya están pidiendo su afiliación asociaciones regionales.
Y aunque el nuevo presidente de la Asociación de ganaderos de Neiva, Oscar Luis Fernández, asegura que el único propósito es tener un gremio fuerte y representativo en búsqueda de programas y proyección de la ganadería regional, considero que es otro revés y otro duro golpe que sufre Fedegan
Fedegan ha sido criticado debido a que desde sus oficinas en Bogotá se habrían desviado millonarios recursos de los recursos parafiscales para asuntos relacionados con la política partidista, inclusive hasta politiqueros, menos para fomentar la ganadería, uno de los sectores más importantes de la economía nacional.
Inclusive su presidente Lafourie, no solo ha sido precandidato presidencial por el Partido Conservador sin renunciar al cargo, su esposa es representante a la cámara y tanto él y ella han sido enemigos sectarios del proceso de paz que se adelanta en la Habana.
Sumado a lo anterior, ha recorrido el país de la mano del Procurador defendiendo a los propietarios de buena fe, que no son ni más ni menos los que actualmente tienen en su poder millones de hectáreas de tierra que perdieron numerosas familias campesinas desplazadas por la violencia, cuya restitución es uno de los propósitos del Gobierno nacional.
En primer término, lo que demandan las nuevas organizaciones gremiales creadas al margen de Fedegan, es la democratización real del gremio ganadero para que cada socio pueda participar con su voto en las asambleas generales y se tomen decisiones reales que garanticen el fomento y el crecimiento de la ganadería.
En Colombia hay cerca de 800 mil o un millón de ganaderos y en el Huila hay por lo menos 15 mil, sin embargo tanto en la capital del país como en Neiva, se realizan asambleas en las cuales solo terminan tomando decisiones menos de 50 personas y esto ha llevado a que los recursos no se inviertan en el fomento del hato ganadero como ordena la ley.
De los sesenta mil millones de parafiscales recaudados por el Fondo Nacional del Ganado a cuyo cargo estaba Lafourie, desde Fedegan se gastaron 22 mil millones en administración y en burocracia, cuando la ley le permitía solo un cinco por ciento, o sea cerca de 3.500 millones únicamente.
El Gobierno Nacional ante estos hechos puso en cintura a todos los gremios y a la parafiscalidad y solo Lafourie no se ajustó y siguió haciendo política yno se sometió, alegando que estaba siendo perseguido, razón por cual este Fondo está siendo manejado ahora por el Banco Agrario mediante una fiducia, mientras se toma una nueva decisión.
El Gremio cafetero, también fue requerido, pero más tarde se comprobó su democratización y su buen manejo a través de los comités municipales y las cooperativas en todos los rincones de Colombia, por cuya razón nuevamente asumieron la administración del Fondo Nacional de Café a través de la Federación.
