Otras víctimas
Jorge Eliseo Cabrera Caicedo
El periodista Plinio Apuleyo en el comentado libro “Cárcel o Exilio” se refiere así a los militares: “víctimas en gran número de una desviada, manipulada y a veces infiltrada justicia sin que buena parte del país lo advierta”. Analiza cómo bajo el gobierno de Álvaro Uribe, las Fuerzas Armadas obtuvieron numerosos y notables éxitos en su lucha contra la subversión, lograron recuperar el control de varias regiones del país que estaban en manos de las FARC o el ELN, dieron de baja a importantes jefes guerrilleros como Raúl Reyes, rescataron gran cantidad de secuestrados y consiguieron la desmovilización de las Autodefensas. Paradójicamente, los personajes más emblemáticos del Ejercito, luego de un reconocimiento nacional por sus acciones, “fueron objeto de inesperadas acusaciones, detenidos, enjuiciados y finalmente condenados a 20, 30 o 40 años de prisión. Montaje de pruebas y falsos testimonios sirvieron de sustento a fiscales y jueces para sus fallos”.
Informa también que más de 15.000 militares son objeto actualmente de investigaciones o están detenidos, y 1700 de ellos han sido condenados por fallos en primera o segunda instancia por obra y gracia de una Fiscalía parcializada. Considera el periodista como causas de esta situación la supresión del fuero militar, a la acción de las FARC en el campo político y jurídico y a los falsos testigos utilizados por la justicia parcializada. Se ha llegado al extremo de culpar al General Jaime Humberto Uzcátegui de no haber intervenido para evitar la masacre de Mapiripán “ignorando por completo que este municipio no dependía de su jurisdicción, que no lo correspondía a la Séptima Brigada en Villavicencio sino a la Brigada Movil 2 que operaba en la sede del Batallón Joaquín París en San José del Guaviare”. Se cometió la falsedad de decir que militares disfrazados de “Paras” habían cometido la masacre con saldo de 35 muertos cuando la Procuraduría Delegada para los Derechos Humanos estableció que los muertos habían sido 5 y 4 desaparecidos. El Coronel Hernán Orozco, Comandante del Batallón Paris, presentó al General Uzcátegui como su Comandante directo, lo cual no era verdad.
El colectivo de abogados José Alvear Restrepo logró que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenara a Colombia por un supuesto crimen de Estado y ordenara el pago de millonarias indemnizaciones como a las hermanas María Teresa, Esther, Sara Paula y Luz Mery Pinzón quienes recibieron $2.946 millones de pesos y luego aceptaron haber mentido y asumieron la responsabilidad en los delitos de fraude procesal, falso testimonio, estafa agravada y enriquecimiento ilícito. El Tribunal Superior de Bogotá condenó al General Uzcátegui a 40 años de prisión.
La “justicia colombiana” se ha ensañado contra los hombres más representativos de las Fuerzas Armadas como el General Plazas Vega, el General Árias Cabrales, el Almirante Arango Bacci, el General Uzcátegui, el General Rito Alejo del Rio y el Coronel Hernán Mejía Gutierrez. La verdad se impuso en los casos de Plazas Vega y de Arango Bacci luego de 8 años y medio de prisión el primero y fue absuelto finalmente por la Corte Suprema de Justicia, y 18 meses el segundo, pero los Almirantes Fernando Barrera y Guillermo Echandía lograron el objetivo de no permitir su llegada al primer cargo de la Armada Nacional, según Francisco Santos. ¿Cuándo se hará justicia verdadera con los demás? ¿HASTA CUANDO?
