Otra vez alza a los combustibles
Editorial
Nuevamente los colombianos fuimos sorprendidos con el alza del precio de los combustibles, a partir del día anterior. El Ministerio de Minas y Energía, tomó la decisión de incrementar el precio del galón de la gasolina en $112. Igualmente, el ACPM subió $110, incumpliendo el pacto que asumió el gobierno nacional con los voceros de los camioneros, que permitió levantar el paro de este sector. El presente accionar gubernamental se ha caracterizado por formular una política alcabalera e irracional, de incrementar los precios de los combustibles, para afectar los costos de producción de las organizaciones empresariales y por ende para pauperizar a las familias colombianas, así el equipo económico del presidente Juan Manuel Santos Calderón no lo quiera admitir. Cada vez que se determina establecer impuestos a la sociedad, necesariamente impactarán en los exiguos ingresos que tiene las familias. La demanda interna, se ve afectada, creando con ello, una disminución de las ventas de bienes y servicios que tienen como consecuencia un aumento del desempleo, como lo reflejan las estadísticas oficiales emanadas del Dane.
Aunque el gobierno nacional autorizó la libre importación de etanol, para hacer las respectivas mezclas con la gasolina y así buscar la forma de no afectar de manera grave, el bolsillo de los conductores, no son suficientes estas medidas, porque con el anuncio de crear un nuevo impuesto a la gasolina, dentro del Proyecto de Ley de Reforma Tributaria, que se están debatiendo en el Congreso de la República, contribuirá a afectar la dinámica económica de este país. Se espera sensatez de los miembros del Parlamento Colombiano de no aprobar este esperpento económico.
El Estado ha encontrado la forma más fácil de extraer recursos monetarios a toda la sociedad colombiana, para fortalecer sus finanzas públicas mediante el aumento mensual de los combustibles manifestando como disculpa, que se deben indexar a los precios internacionales del petróleo, al precio del dólar y al incremento de la tasa de inflación, lo cual se convierte en un sofisma de distracción para el pueblo colombiano que no cree en tales justificaciones, porque además el precio del dólar no ha tenido incrementos significativos, sino que se ha mantenido en niveles inferiores a los $3.000 y el precio internacional del barril del petróleo WTI referencia para Colombia, ha estado alrededor de los US 50 durante los últimos tres meses. Consideramos importante que el gobierno nacional debe flexibilizar la política de comercio exterior para importar sin aranceles vehículos que utilicen la energía solar, electricidad y demás fuentes alternativas de energía para utilizarlos en nuestras regiones, para disminuir la contaminación ambiental, a bajar los costos de producción de los empresarios y defender los ingresos a los consumidores.
