Oportunidades laborales
Luis Alfonso Albarracín Palomino
Uno de los fenómenos económicos que está afectando a la sociedad contemporánea, es el creciente desempleo profesional, especialmente en los recién egresados de las universidades que no encuentran suficientes oportunidades laborales en las organizaciones oficiales y privadas, dada la dinámica de la economía en la región que no responde a la generación de ingresos de esta población. Semestralmente se gradúan los estudiantes de estas Instituciones de Educación Superior y la ilusión de los padres de familia, es que estén ocupando una buena posición laboral, pero la desilusión es mayúscula cuando no encuentran empleo en la región. Me atrevo a inferir que la formación académica que reciben nuestros estudiantes está soportada en la acumulación de conocimientos nuevos donde se destacan en el campo de la investigación, pero que están descontextualizados del entorno, porque solo han sido formados para ser empleados y no para ser empresarios o emprendedores.
La crisis económica, los obliga necesariamente a pensar en la creación de iniciativas empresariales por cuenta propia, como una salida al alto desempleo profesional que se está presentando en este territorio, porque se carecen de oportunidades laborales. En el sector público no existen vacantes y el sector privado no responde a la generación de nuevos puestos de trabajo, porque la dinámica económica del departamento, está siendo duramente afectada por las medidas macroeconómicas incoherentes que está implementando el gobierno nacional.
Lo anterior, está permeando negativamente la mentalidad de los colombianos, que no logra encontrar salidas, para responder a la gran oferta de profesionales que egresan de las universidades y que no encuentran una salida para satisfacer sus aspiraciones de conseguir un empleo digno. Pasadas las elecciones, me propuse indagar sobre el comportamiento de 100 personas que votaron el No al plebiscito el pasado domingo de octubre. Aunque el voto es secreto, estas personas encuestadas me respondieron amablemente sobre la pregunta que les hice: ¿Por qué decidieron votar el No en el plebiscito? Y la respuesta fue generalizada. Todos estaban de acuerdo con la Paz. Solo el 20% apoyaban los lineamientos esbozados por el movimiento Centro Democrático. El resto lo hicieron como un rechazo a las políticas económicas impulsadas por el actual gobierno, que solo han buscado favorecer los intereses a los conglomerados económicos.
