jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-02-01 07:33

Oportunidad histórica

El Ejército de Liberación Nacional, ELN, la guerrilla más antigua de Colombia, está perdiendo una posibilidad histórica.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 01 de 2015

Su postura radical, no acorde a los tiempos ni al instante que vive el país, está alejando a este grupo de un diálogo que todos los colombianos reclaman.

En momentos en que se avanza en un diálogo fluido (ya hay preacuerdos) con el grupo rebelde más grande del país (las FARC), el ELN sigue anquilosado, poniendo trabas a un equipo negociador que lo único que quiere, por el momento, es definir las reglas de juego ante un eventual diálogo.

No habrá paz completa si el ELN no hace parte del proceso que hoy se adelanta en La Habana. No será posible pacificar una nación habida de desarrollo sin que los ‘elenos’ depongan las armas como se espera lo haga muy pronto la guerrilla de las Farc.

¿Cómo puede un grupo censurar a un Estado y reclamar igualdades sin siquiera permitir el diálogo?

 “No es cierto que en las próximas horas o en los próximos días vamos a anunciar el inicio formal de mesas de diálogo con el ELN”, aseveró el Presidente Juan Manuel Santos desde el municipio caucano de Guapi, donde lideró ayer el primer Consejo Regional de Ministros del 2015.

“Esta mañana circuló una noticia, los medios de comunicación le hicieron eco, que decía que el Gobierno y el ELN anunciarían en las próximas horas la instalación de las mesas de diálogo. Infortunadamente esta noticia no es cierta”, explicó el Mandatario, quien a reglón seguido explicó que hay posturas demasiado radicales que no han permitido llegar a un acuerdo en lo fundamental, que son las reglas de juego a la hora de negociar.

El país quiere la paz y por lo mismo hoy reclama del ELN una voluntad verdadera, una postura sensata y reflexiva, pero además la flexibilización de unas posturas retrógradas que sin duda no están acordes al momento ni a las necesidades del país.

La paz es una sola y se debe hacer con todos y cada uno de los actores armados que durante más de sesenta años han protagonizado este absurdo y superficial enfrentamiento.