jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-01-17 06:45

Ojo con la delincuencia común

El país entero está hoy en la búsqueda de las herramientas que permitan pacificar la patria, entendiendo que los actores armados son las FARC, el ELN y los paramilitares, pero dejando de lado otro flagelo, con cuyas cabezas no se negocia y a quienes hay que combatir hasta el destierro y sin compasión.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 17 de 2015

Se trata de la delincuencia común, ese cáncer social que crece y se reproduce en forma alarmante, permeando todos los estratos de la sociedad y dejando más y peores trastornos que los que han dejado las guerrillas en toda su historia.

Ayer, en desarrollo de la socialización del plan de choque que lidera la Policía Nacional, el propio presidente Juan Manuel Santos se mostró “ frustrado” con los resultados en materia de seguridad, donde si bien se destaca la reducción en muertes violentas (homicidios), no se ve una verdadera recuperación en otros ítem que también preocupan por la afectación social que acarrean.

El país pasó de tener una tasa de homicidio de 32 por cada cien mil habitantes, a una de 27,5 por cada cien mil habitantes y la meta es que se consiga una tasa cercana a 20 por cada cien mil habitantes.

Un gran paso, sin duda, sin embargo tenemos que reconocer que falta mucho, sobre todo en lo que tiene que ver con el llamado delito menor, el que la ciudadanía siente a diario y que pareciera no tener control.

En todos los departamentos y en la mayoría de ciudades capitales ayer fueron presentadas las estadísticas que poco o nada concuerdan con lo que está pasando en las calles. En Neiva no cede la extorsión, como tampoco los atracos y los hurtos callejeros, delitos que en su mayoría no son denunciados, razón por la que no hacen parte de los balances.

El presidente Santos recalcó que si bien se presentó un avance en las cifras de seguridad, aún hay que mejorar en la percepción de la ciudadanía sobre la misma.

Pero no es sano señalar a las autoridades como las responsables. Para combatir el flagelo de la delincuencia común es necesario el concurso de todos. La ciudadanía debe colaborar con la policía, denunciando, entregando información que permita el desmantelamiento de estas organizaciones. Los buenos somos más, entonces se necesita la unión para que entre todos logremos combatir la delincuencia.