viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-07-11 08:50

OH! BRASIL

El mundo ha sido el último mes una función de plazos y emociones que dictó el fútbol.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 11 de 2014

El sueño de llegar a la final fue de todos, hoy sólo quedan dos naciones, animadas por esa pasión que les exalta nacionalismo, en nuestro país, a jóvenes y niños  el nacionalismo incruento de la violencia les robo hasta ahora que recuperan con su selección. O ¿ustedes creen que las incongruentes y vulgares propuestas de los terroristas de las Farc en Cuba harán nacionalismo?

Los años setenta me permitieron el Campin aún en brazos de mi padre que me enseñó el fútbol, a entenderlo y a jugarlo al lado de su Santafe del alma, los ídolos, Ovejero, Cañón, Seky, López, etc. Pero el mundo del fútbol pertenecía al Rey y su cohorte, El Rey Pelé.

A todo señor todo Honor y no era un cuento de hadas, era una realidad, el más bello espectáculo del mundo, sus figuras, su tesón, su camiseta, la maravilla y genialidad en jugadas, gambetas y goles. Lloré el día que Pepsi conformó las escuelas en 1974 el Rey vino, saludo, firmó, rio y jugó en exhibición, en verdad era el Rey.

El álbum de México 70 aquellos jugadores Brasileros era como Tarzán, el Fantasma, Mandrake, eran héroes, le repasé después del encuentro con Alemania junto a mi hijo y no pude evitar las lágrimas, él  lo entendió. Brasil ha sido el referente de quienes amamos el fútbol, ha sido nuestro orgullo, Brasil todo adoración y maravilla, esa verde amárela, el inmortal 10, cinco veces campeón del mundo, hoy en desprestigio por un seleccionado exánime, afligido, sin juego, descorazonado e impotente, ese no es el Brasil que llevo en mi alma y que me hizo tan feliz desde niño. Sin ser egoísta y disculpan mi atrevimiento es este el sentir de muchos colombianos que hemos visto el buen fútbol por más de 40 años.

Colombia aprendió de Brasil y empieza a hacer una historia  bella. Brasil estuvo en casa pero no jugo, jugaron otros, quizás el egoísmo, el agrandamiento, la mezquindad, se olvidaron de hacer arte y llevar placidez y ante ese cúmulo de ficciones pasó un estruendoso  temporal teutón  que quiso tachar la historia, una historia imborrable para felicidad de quienes amamos el fútbol genial y por el que ha ingresado Colombia y Brasil habrá de volver.