domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-06-04 09:49

Nueva ética ecológica

Álvaro Hernando Cardona González

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 04 de 2016

Aunque hemos abogado prácticamente en todo lo que escribimos, sobre la necesidad de focalizarnos en el Desarrollo Sostenible, desde que leímos los 246 párrafos divididos en 6 capítulos de la Encíclica  del Papa Francisco Laudato Si`, hemos venido variando nuestra posición, pues las reflexiones éticas que plantea nos hacen pensar que hay que dar pasos hacia adelante y ya.

Es que esta encíclica aporta un nuevo elemento de discusión de los problemas ambientales, con la esperanza de que ante el fracaso de otras, sea capaz de movilizar conciencias y generar cambios auténticos en las posturas sobre nuestro entorno natural. Se trata del elemento moral.

Y con esto, hemos concluido que un sistema o modelo de desarrollo que propenda por la elevación de la calidad de vida de los seres humanos, la distribución equitativa de los bienes y servicios que ofrece el medio ambiente natural y, el crecimiento económico basado en que el uso de esos bienes y disfrute de servicios ambientales queden disponibles para las futuras generaciones ya no son suficientes. Como decíamos, hay que dar sin demora un paso adelante.

En palabras sencillas, no basta mantener hoy día el inventario de los recursos naturales y garantizar el servicio ambiental que prestan, sino que además debemos hallar modos científica, ética y jurídicamente viables para recuperar estados anteriores de la naturaleza al punto de entregar a las futuras generaciones un poco más de calidad ambiental, que el que recibimos. Ya no es suficiente que la sociedad logre usar los recursos naturales para que sigan estando accesibles a la siguiente generación. Hay una enorme deuda ecológica que nuestra generación recibió, de otra que a su vez la recibió creciendo y poco pudo hacer. Así que ya no podemos excusarnos en que apenas debemos tomar lo que recibimos y entregarlo a quienes nos sigue. Eso no basta.  Hay que cambiar paradigmas, por unos verdaderamente éticos y honestos, porque no lo hemos sido y tampoco lo estamos siendo.

El Papa Francisco ha dicho que estas discusiones deben transparentarse. Porque hoy los anhelos ecológicos se están usando más, por ejemplo, para hacer politiquería que para hallar soluciones a los más graves problemas de la humanidad. Esto requiere ingenio y un alto sentido de la equidad e igualdad, el respeto total por el Estado de Derecho y una visión sobre que las cargas económicas no solo son para los ricos sino para los más pobres. Así de franco y transparente es el Papa y así debe ser enfrentado este problema. Eso sí es un cambio de paradigma.

La concepción “tradicional” del Desarrollo Sostenible debe dar un paso adelante y más acelerado. Más ético.