sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-01-14 10:02

Nuestro sueño es un mundo sin pobreza

José Eliseo Baicué Peña

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 14 de 2017

Nuestro sueño es un mundo sin pobreza, se lee en la sede de la Onu en Washington.  Una leyenda muy inclusive, muy particular, muy efímera, muy utópica.  Pero al fin, un mensaje que la organización utiliza como su lema.   A no ser que sea una frase apologética al famoso discurso de Martin Luther King: Tengo un sueño.

Cuánto de este propósito se cumplió el año que acaba de terminar?  Este parece ser un buen interrogante sobre el que la misma organización debería dar respuesta e informar ampliamente.

Aunque se habla de que los índices de pobreza han disminuido, el avance registrado no se presenta de manera imparcial.  De acuerdo con datos del año antepasado de la organización, se sabe que Asia oriental experimentó la reducción más marcada en materia de pobreza extrema, bajando del 80 % en 1981 al 7,2 % en 2012. En la actualidad, en Asia meridional se registra el porcentaje más bajo de pobreza extrema desde 1981, dado que este indicador disminuyó del 58 % en 1981 al 18,7 % en 2012. En África al sur del Sahara, la pobreza llegaba al 42,6 % en 2012.

China por sí sola experimentó la mayor caída en los niveles de pobreza extrema en los últimos 30 años. Entre 1981 y 2011, 753 millones de personas lograron superar el umbral de US$1,90 al día.  Durante el mismo periodo, 1100 millones de personas salieron de la pobreza en todo el mundo en desarrollo.  En 2012, un poco más del 77,8 % de las personas en situación de pobreza extrema vivía en Asia meridional (309 millones) y África al sur del Sahara (388,7 millones). Además, otros 147 millones vivían en Asia oriental y el Pacífico, y menos de 44 millones de personas extremadamente pobres vivían en América Latina y el Caribe, y en Europa oriental y Asia central en conjunto.

El último informe de la entidad mundial, publicado en 2015, indicaba que el número de personas que vivían en la pobreza extrema estaba por debajo del 10%, es decir, mil millones de seres humanos vivieron ese año con 1.90 dólares diarios.  Qué esperanzas de vida se pueden aguardar?  Cómo se afecta la calidad de vida de la población que padece esta dramática situación?

Todo esto equivale a decir que la pobreza afecta a las personas de manera distinta, según el grupo de edad, género, religión, etnia, y ubicación, entre otros aspectos. Claro que los niños, como es de suponerse, constituyen el grupo poblacional más vulnerable dada su dependencia física, emocional, económica y social. 

Sin embargo, pese a la tecnología y la capacidad de producción de alimentos suficientes para abastecer a toda la humanidad, se siguen presentando muchos altibajos en este sentido.  No obstante, el problema no se encuentra en la producción sino en la distribución de los recursos, conocimientos y mercados, y en el acceso desigual a los mismos.     

Ha pasado un año más, y la humanidad sigue padeciendo hambre, deficiencias en salud, y limitaciones de acceso a la educación. 

El 31 de enero pasado, mientras la mayoría de habitantes del planeta estuvo festejando, más de 1.300 millones de personas de todas las latitudes del planeta no tuvieron qué cenar, ni mucho menos tuvieron un regalo en Navidad, además de las escasas posibilidades de que en este 2017 puedan aprender a leer y a escribir.