Nuestras fiestas
Por Mauricio Bahamón Oliveros
Muchas veces leemos la palabra ‘Opitofagia’, realmente en ningún diccionario existe, pero la realidad en nuestra cultura si es muy utilizada, claramente su significado es opita que come opita. Algunos dirían ‘Cacorro’ pues ¡No!
Son los opitas que se atraviesan a otros opitas para que no sean nombrados en un cargo con representación nacional o según otros, cuando se escribe o habla de otro opita. No creo que dar una opinión de opitas que cometen errores sea ‘Opitofagia’.
La verdadera opitofagia, es desconocer las capacidades de nuestros propios y creer más en los foráneos. ¿El porqué de este artículo de opinión?
Creer que está más capacitada una persona que lleva poco tiempo conociendo nuestras costumbres, viviendo nuestra cultura alcanzaría a tener sentido de pertenencia por nuestra tierrita. Eso no se gana en unos años viviendo por acá. A mí, personalmente me asombra y quedo perplejo que dentro de nuestras personalidades no encuentre el mandatario de turno una persona capacitada y huilense para dirigir nuestras fiestas.
Estamos a 25 de junio en plena festividades sampedrinas, demostrado y siendo una realidad. El San Pedro cada día esta menos concurrido, peligroso, desordenado y costoso.
Es tal el desconocimiento de nuestra región, por parte de estos directores foráneos y la falta de compromiso, que el lanzamiento en Bogotá no tuvo el despliegue, ni el cubrimiento mínimo por parte de los medios nacionales, a la hora de conseguir recursos no se vio nada de gestión, se limitan a unos centavos y al aporte que da la Gobernación y Alcaldía. Pero nadie decía nada.
Hay que resaltar que cuando está presente el traje típico del Huila en una muestra folclórica sobresale por su majestuosidad y belleza. Cuando una niña y su parejo interpretan el baile del Sanjuanero, queda uno anonadado como si fuera la primera vez que lo vemos, opacando con todo respeto a los demás.
De artistas no sé nada, pero me imagino que los que se presentarán en la Calle del Festival son lo suficientemente taquilleros para que muchas personas quieran venir de otras ciudades solo a los conciertos; se tengan en cuenta a las agrupaciones locales para todos los eventos, las cabalgatas controladas, en lo posible desarmar a los borrachos, porque controlarlos es complicado y definitivamente el alcohol actúa siempre. Como dijo un sabio patriarca político ‘El único licor que no hace daño, es el que está en la botella’ Plazas Alcid.
Invito a que en el futuro creamos más en lo nuestro y en los nuestros, no solamente dar a entender que somos “opitas de corazón”, queremos opitas de nacimiento y opitas por convicción, creamos en lo nuestro, amemos nuestra cultura, apoyemos y acompañemos nuestras reinas, felices y pacificas fiestas.
Inbox: Rodrigo después de fiestas con toda, un hombre decente es lo que necesitamos.
