Novartis y el desafío a la salud pública
Israel Silva Guarnizo
Huila: Territorio Solidario
Colombia por intermedio del ministro de Salud enfrenta una discusión de fondo con Novartis por el caso del medicamento Imatinid, pero que en su presentación colombiana se llama Glivec, fármaco necesario para el tratamiento de leucemia. Esta situación presentada en medio de la crisis del sistema de salud, da muestra de las tragedias de muchos colombianos que tiene que padecer los altos costos en el tratamiento de las enfermedades crónicas. Los efectos son letales para los pacientes, familias y para el propio Estado, quien es sometido a la ley de la oferta y demanda de los medicamentos comercializados por las multinacionales dueñas de las patentes. Esperamos que Colombia declare el interés público sobre este medicamento y permita que otros laboratorios lo produzcan a un costo de fácil acceso para los pacientes y para las entidades prestadoras de salud sean del régimen contributivo o subsidiado.
El Gobierno está dando la batalla y enfrenta a la multinacional Suiza Novartis porque estos costos también afectan sus finanzas, buena parte de ese costo también es asumido con los recursos que destinan a la salud pública. No es posible tener un sistema de salud sin dos premisas fundamentales: el primero es la salud como derecho fundamental y para ello el acceso a los medicamentos es parte de ese requisito, y el segundo que los laboratorios o quienes producen las medicinas entiendan que las patentes y propiedad intelectual si bien implica inversión de recursos, estos no pueden ser a tan altos costos para los pacientes y las instituciones prestadoras de salud. Debe haber regulación, control y vigilancia por parte del Estado para que las multinacionales no actúen como les parezca en detrimento de los pacientes. Esa fue una de las grandes discusiones en los tratados de libre comercio, el uso de patentes y propiedad intelectual en la cual las multinacionales de los países desarrollados aplican, sancionan, intimidan y hasta chantajean de todas las formas posibles, incluida la política, utilizada por los congresistas gringos lobistas de Novartis en EE.UU.
Estas batallas ameritan el apoyo y respaldo al Gobierno colombiano en la declaratoria de interés Público de este y muchos otros medicamentos, pero la otra gran pregunta que debemos hacernos es como estamos en inversión de recursos en innovación por parte del público y lo privado. Algún día en Neiva, el Huila y Colombia la producción de patente nos pueda poner a competir entre empresas del Huila y las multinacionales. Si algo hay que envidiar o mejor admirar en los países desarrollados es la inversión de recursos en la innovación, incluso todas las empresas privadas cuentan con un departamento de innovación. ¿Cuándo en el Huila empezaremos a tener además del departamento de recursos humanos uno dedicado a la innovación? La forma como se construyen los planes de desarrollo son altamente tradicionales no son en sí innovadores. De ahí que Héctor José Riveros en el Panel de Postconflicto llamara la atención en que si seguimos haciendo lo mismo la situación no cambiará.
