viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-05-14 08:53

Nos tocó reinventarnos como economía

Jorge Enrique Cabrera

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 14 de 2017

Buen análisis de Carlos Caballero en su columna de ayer en El Tiempo. Tras la caída de los precios del petróleo y el boom inversiones en Colombia, nos quedamos con una economía con una tasa de crecimiento potencial futuro del 3% por año (entendiendo la tasa de crecimiento potencial como el “nivel de producción que puede alcanzar la economía cuando todos los factores productivos, especialmente el trabajo, se encuentran en plena ocupación”). Atrás quedaron las épocas en las que hablábamos de crecimiento potencial del 5-6%.

El pobre crecimiento del 1.8% estimado para este año refleja en gran parte las inversiones en infraestructura, la leve recuperación de los precios del petróleo, el crecimiento poblacional y pare de contar. Ya quedó demostrado que los recientes esfuerzos en materia económica han sido paños de agua tibia incapaces de generar un cambio estructural en la economía colombiana. Si bien hay algunas acciones que apuntan a la dirección correcta, es innegable que no estamos avanzando al ritmo que necesitamos.

Me alegró enormemente la instalación del Centro de Operaciones de América Latina de Johnson & Johnson en Colombia pero, sin demeritar la noticia, estamos hablando de 200 empleos y $25 millones de dólares. Es una noticia alentadora pero minúscula en medio de las necesidades de la economía. A este ritmo en el que venimos, seguiremos como país de media tabla en América Latina y con grandes riesgos de estabilidad por las grandes desigualdades sociales que traemos.

Si Colombia quiere continuar avanzando en la drástica disminución de la pobreza y la mejora significativa del nivel de vida de los Colombianos, necesitamos una economía creciendo a tasas del 4-5% que genere empleos formales y de calidad con buenos salarios en empresas competitivas a nivel internacional que paguen impuestos para ser reinvertidos en programas que reduzcan las desigualdades sociales del país y aceleren el desarrollo económico.

El presente y futuro económico de Colombia no es tan claro. El país enfrenta, entre otros retos, el postconflicto y una migración masiva de Venezolanos que ponen mayor presión a las cifras de desempleo. La reforma tributaria, calificada como necesaria por los expertos, fue un golpe adicional a los comerciantes que en el primer trimestre del año vieron afectados los números de sus negocios. El entorno internacional tampoco es claro. La incertidumbre política generada por Trump y la posible disminución de los impuestos en Estados Unidos a las empresas del 35% al 15% puede también cambiar la dinámica de las inversiones internacionales.

El país, en medio de sus diferencias políticas, necesita de un consenso de las políticas económicas y de desarrollo a mediano y largo plazo. El problema es que, como dijo Fernando Carrillo a la revista The Economist esta semana: “lo único que tenía unidos a los políticos era la lucha contra la guerrilla”.