Nobel de Paz
Editorial
Nuestro país es objeto del reconocimiento mundial por el otorgamiento del premio Nobel de Paz 2016, que será entregado en ceremonia especial el próximo 10 de diciembre al presidente Juan Manuel Santos Calderón por el Comité Nobel de Noruega, quien consideró que “los decididos esfuerzos para llevar a su fin más de 50 años de guerra en el país. Además, ha costado la vida de por menos 220.000 colombianos y desplazados a cerca de seis millones de personas”. Hay que hacerle un reconocimiento al primer mandatario de los colombianos quien a pesar de las críticas que provienen de algunos sectores políticos, ha comprometido durante su gobierno todo su esfuerzo institucional para empezar a edificar la paz y la terminación de una esperanza que se veía imposible cuando se empezaron gestar los diálogos en el mes de agosto de 2012. La firma del Acuerdo Final de Paz, el pasado 24 de agosto, en presencia de la comunidad internacional, catapultó su nombre para que fuera tenido en cuenta, para la obtención de este máximo galardón que se le entrega a un Líder Mundial que lucha por preservar los derechos humanos y en la lucha incansable para buscar la reconciliación en los pueblos.
Ha sido un reto enorme del presidente Juan Manuel Santos Calderón que le ha generado un alto costo político a su imagen positiva, en los sondeos de opinión realizados por las empresas encuestadoras, cuyo índice de confiabilidad no ha superado el 30%. Pero ha valido la pena este intento, porque ha logrado que el grupo insurgente más antiguo del continente americano, haya decidido deponer sus armas y reintegrarse a la civilidad colombiana. Lograr que se termine definitivamente, el reclutamiento de menores de edad, minado de las zonas rurales, secuestro, extorsiones, actos terroristas y amenazas a la población de bien, entre otras, han creado un ambiente favorable para consolidar el sueño más grande que tienen los colombianos, que es el de mejorar las condiciones de bienestar y generar los procesos de transformación social y económica que tanto necesita el país. Este objetivo debe unir a toda la población para buscar la reconciliación nacional. Y este ha sido el logro que ha permitido que las Farc se desmovilicen y decidan utilizar la palabra como único instrumento para buscar este anhelado sueño de los colombianos. Todo lo anterior, es un claro mensaje de la comunidad internacional para que superemos todas las diferencias que impiden que se cristalice de manera positiva, el esfuerzo gubernamental para buscar la luz que ilumine el sendero al final del túnel. Alfred Nobel, el magnate sueco que creó los galardones, dejó escrito en su testamento que el premio debía reconocer a personas que contribuyeran a fomentar la fraternidad entre las naciones, a la reducción de armamento y la promoción de la paz.
