No todos se desmovilizan
Cuando se está finalizando el contenido de la temática acordada en la agenda, que se ha venido discutiendo en la Habana entre el gobierno nacional y el grupo insurgente de las Farc, se empiezan a presentar controversias sobre el proceso de desmovilización de todos los miembros que militan en sus filas, por los diferentes intereses políticos y económicos, que se generan en algunos frentes.
El Procurador General de la Nación, Alejandro Ordoñez Maldonado emitió un comunicado donde señala que el frente 1 “Armando Ríos” que tiene 450 miembros entre guerrilleros y milicianos y el frente 7 (300 integrantes) que tiene su área de influencia, en el departamento del Guaviare, han manifestado abiertamente que no se desmovilizarán, ni atenderán las directrices emanadas del secretariado de esa organización subversiva. Estas estructuras están adscritas al Bloque Oriental, que tiene soportado su financiamiento, en el desarrollo de las actividades del narcotráfico y de la minería ilegal.
Se estiman en 8 mil los integrantes de las Farc, que se encuentran distribuidos en 7 bloques, distribuidos en algunas regiones de Colombia, y se espera que se aglutinen en 23 veredas definidas para albergar las zonas de concentración en donde se adelantarán el proceso de dejación de armas con el objetivo de explicar a sus integrantes el contenido de los acuerdos y el paso a la vida civil. Los guerrilleros que a la fecha se encuentran renuentes para aceptar las reglas que les permitirían incorporarse a la institucionalidad colombiana, representan el 30% del Bloque Oriental de las Farc. El gobierno nacional ha sido explicito que ordenará inmediatamente la reactivación de las operaciones militares contra las estructuras de las Farc, incluyendo los bombardeos contra sus campamentos, en caso que no acepten desmovilizarse. Lo que, si es cierto, es el ambiente generalizado que se ha venido gestando entre los integrantes de este grupo insurgente, que se encuentran cansados del ambiente malsano en que se encuentran viviendo en las selvas inhóspitas del país, soportando el hostigamiento permanente de las Fuerzas Militares y de la Fuerza Pública, presencia de animales salvajes y sufriendo enfermedades tropicales, que hacen invivible su estadía en estas filas subversivas y que los ha alejado de su entorno familiar. Además, la mirada de la comunidad internacional los tiene focalizados como el primer grupo narcoterrorista del mundo, lo cual ha generado elementos de juicio y de racionalidad para que se incorporen a la legalidad, y contribuyan a la consolidación de la paz. Además, han ocasionado mucho daño a miles de familias colombianas y afectaciones al sector productivo del país. Consideramos que se debe persistir por la salud y el bienestar de todos habitantes de este país que estamos cansados de la guerra, conociendo que un proceso de paz no se construye de la noche a la mañana.
