jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-01-25 06:36

No más peajes

Por Aníbal Charry González

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 25 de 2015

Es el grito unánime y solidario con nuestra empobrecida región de todos los huilenses frente al anuncio que ha hecho el vicepresidente Germán Vargas Lleras de instalar dos nuevos peajes en la carretera Neiva-Pitalito para financiar las obras de la concesión Santana-Mocoa-Neiva, que significa en lenguaje castizo, que será el bolsillo de los resignados huilenses los que tengamos que financiar esta obra llamada de cuarta generación y no la inversión nacional que muy poco se ve en nuestra tierra, no obstante ser un departamento petrolero, que para colmo de males, de construirse en estas condiciones nos va a afectar catastróficamente la competitividad y nuestra precaria economía  al doblarse los costos para el transporte de mercancías y pasajeros.

No hay derecho, como diría un raizal emputado – que es el término que debemos utilizar-, frente al despropósito y la desconsideración del gobierno central con el segundo departamento más pobre del país, al que  solo le hacen promesas electorales que no se cumplen, y los embarcan en obras lesivas para su desarrollo que nos cuestan un ojo de la cara, como El Quimbo y el proyecto de riego Paicol-Tesalia que está en veremos al costo de más de 50.000 millones de pesos que pagaremos los celios, impuestas  en el gobierno del mesías Uribe, incluida la ejecución de este último por los Nule, los mayores bandidos que ha parido este país de politiqueros bandidos en materia de contratación pública, siendo irónicamente  el mayor elector  de esta comarca por los beneficios recibidos durante su mandato.

Esta es la oportunidad  para que no nos sigan capando, exigiéndole al gobierno nacional que asuma el costo de los peajes que no aceptaremos para  que no se especule más con nuestro departamento con las obras públicas, acudiendo si es preciso a la desobediencia civil para que verdaderamente tengamos inversión pública,  ante la inercia malsana de nuestra dirigencia política, de la cual no podemos esperar nada no solo por su falta de peso específico para reclamar  ante el gobierno central, sino porque ya sabemos dónde están sus genuinos intereses.

No podemos aceptar que las obras de infraestructura que deben hacerse por parte de Estado con el presupuesto público, como se ha hecho en el Ecuador, donde el presidente Correa, consecuente con el pueblo ecuatoriano y no con las empresas privadas nacionales y multinacionales que son las que se enriquecen en este desventurado país construyendo obras públicas que tenemos que pagar los colombianos, ha construido más de 7000 kilómetros de carreteras y autopistas de 8 carriles, sin que se tengan que pagar la miríada de peajes que la voracidad privada y politiquera pretende que paguemos para que tengamos las carreteras que nos merecemos desde hace mucho rato como en el Huila, donde no estamos dispuestos a seguir compitiendo en subdesarrollo y pobreza frente a la tiranía y el abandono de los gobiernos nacionales. No más peajes. No más mentiras. No más abandono regional. Sólo la reacción colectiva hará posible que tengamos obras públicas con inversión del presupuesto público.