lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-02-26 08:57

No más Vickys

Ernesto Cabrera Tejada

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 26 de 2016

La transformación mediática influyó el modo de hacer periodismo, aisló la investigación profunda y refundió periodistas de calidad que se acomodaron a los gobiernos, los negocios y la política;  el infierno atrajo sus diablos y  reinventaron su mundo. Debía caer uno y cayó para acabar de entender y hacer conciencia del extravió y  del daño causado. La inocultable complacencia con el poder pasó su factura.

La caída de la  periodista como el personaje de “Hora Cero” de Humberto Eco (q.e.p.d) estaba paranoica en busca de la historia sin importar el costo, pero babeó cuando la encontró… desafío al presidente que sin mucho esfuerzo la aplastó y pudo deslegitimar ese ejercicio periodístico hecho con la intención primaria de develar conductas infames en gobierno y policía. Ella  acostumbrada a las irreverencias en que enfrasca a sus invitados, debió tomar de su misma pócima. Sus habituales almuerzos de desagravio profundizan la vergüenza del ejercicio,  las escuelas y facultades de comunicación tendrán mucha “tela para cortar”, el buen periodismo no acepta más “vickys”.

No todo famoso tiene poder por el hecho de serlo ni todo poderoso arrastra la fama como una secuela inevitable. La fama y el poder son próximos, pero no se confunden. Hay casos de libertad mutua, y hay casos de forzosa relación, según las circunstancias se debe ir con prudencia. Por fortuna aún existen los buenos periodistas que seducen con su carrera y ennoblecen con su honradez en su trabajo, y que debieran desempeñar como docentes de verdad, esculpidos en el rigor de la investigación y la calle,   no como muchos ahora,  atrapados en  las tareas de  llenar cuadritos estúpidos del “qué hacer” en cada hora de clase y  reportar  la firma y la huella para su miserable pago que es lo que termina por interesarle,  entrando así en la espiral de los mercaderes de la educación.

Al final -de malas conductas periodísticas y preferencias sexuales de policías y congresistas que no estimaría noticia sin algunos favores usados para ascender,- hemos olvidado el no menos apocado y peligroso rumbo que toma  país, cierre de empresas, despidos masivos,  impuestos, reformas y actos desleales (Farc) aumentan la desconfianza.