No habrá Plan de Ordenamiento Territorial
Por Carlos Tobar
Cuando faltan escasos 7 meses para que termine el período de gobierno del alcalde Pedro Suárez, es evidente que una de sus obligaciones legales, la expedición del POT, para los próximos 12 años, no se cumplirá. De lo conocido hasta ahora, solo se ha terminado, con falencias notables, un diagnóstico de la ciudad hoy; una especie de fotografía temporal de los avances y carencias de Neiva, luego de haber navegado bajo un plan elaborado en el año 2000, que para decirlo suavemente, ‘no fue ni chicha ni limonada’. Porque fuera de concentrarse en los usos del suelo permitidos, sobre todo en las zonas de mayor complejidad, terminó definiendo como de ‘uso múltiple’, las posibles ocupaciones. Para decirlo en lenguaje coloquial: que cualquiera haga lo que le dé la gana, que el gobierno simplemente serviría de notario de los hechos. Así el desorden en el crecimiento y expansión de la ciudad, presionada por el crecimiento vegetativo de la población, la construcción del nuevo estado neoliberal, la migración rural urbana inducida por la pobreza o la violencia endémica, o el espejismo de la explotación petrolera, terminó en una ‘colcha de retazos’ que, precisamente, era la tarea prioritaria a evaluar en el diagnóstico trabajado durante dos largos años.
Que una ciudad crezca sin planes maestros de referencia obligatoria como: el de servicios públicos domiciliarios (acueducto, alcantarillado, aseo, tratamiento de aguas residuales; energía, eléctrica y gas; telefonía, sobre todo en lo atinente a antenas, etc.). El vial, vital en la construcción de arterias de comunicación interna que contemple los flujos por densidad de población en todos los puntos cardinales. El de espacio público, que garantice el disfrute social de la ciudad, ha terminado en una vulgar estafa a la ciudad. El de movilidad, que es fundamento de cualquier propuesta de solución o soluciones para el desplazamiento cotidiano de los neivanos, sin el cual no se entiende el SETP, avalado por el Departamento Nacional de Planeación, con el conocimiento de su inexistencia. Las definiciones de usos por actividades económicas, sociales, de servicios, industriales, de abastecimiento y desabastecimiento, y las ciudadanas, básicas para un POT, serio, que no han sido abordadas en toda la historia de la ‘planeación urbana’ de Neiva. Y, los vitales planes de manejo ambiental, y prevención y atención de desastres, que garantizan la armonía con la naturaleza y el agua, que brillan por su ausencia, no obstante que tenemos instituciones como la Cam, o la secretaría del medio ambiente, que deberían estar formulando con seriedad las normas previsivas en cuestiones en que nos jugamos la vida de centenares o miles de ciudadanos, o el suministro del líquido vital para millares de habitantes. En momentos en donde el cambio climático, inducido principalmente por los gases de efecto invernadero, está produciendo momentos de inviernos atípicos muy fuertes o sequias extremas que agotan las fuentes de suministro.
Que nuestra ciudad esté creciendo, con todas esas falencias, sin ese instrumento de planeación urbana, serio, coherente con las necesidades de los ciudadanos todos, de regulación obligatoria para las actividades económicas, sociales, ambientales, culturales, es muy grave.
P.S.- Excelente el trabajo de análisis sobre las EE.PP. de Neiva, realizado por el DIARIO DEL HUILA. Es un ejemplo de periodismo al servicio de la ciudadanía.
