No es cuestión de fama o fortuna
La notica deportiva de la fecha a nivel mundial es el “milagro” realizado por un equipo de fútbol que ha quedado campeón dos fechas antes de que se acabe el campeonato inglés.
Se trata del Leicester, un equipo “armado” con jugadores que tienen características como que sus nombres no han sido de renombre en ningún club en que han jugado; en la misma liga inglesa algunos estaban en la B y hasta en la 4ª categoría hace uno o dos años.
Esta nómina triunfadora es de las menos costosas, un poco más de 50 millones de euros con respecto a los tradicionales Chelsea, Manchester United, Liverpool, Arsenal entre otros.
Cuando se hicieron los fichajes, el equipo no pudo alardear por contratar figuras mundiales; nadie esperaba cosa distinta a que se mantuviera en la A, porque el campeonato pasado estuvo a punto de irse a la B. Hubo dos jugadores por los que el Leicester pagó aproximadamente 10 millones por cada uno pero los opacaron otros dos que costaron menos de un millón cada uno. Dos nuevas figuras del flamante campeón de la Premier League llegaron de equipos de barrio, no tenían pase, estaban libres; es decir, no se pagó nada por ellos. El goleador apenas fue adquirido por algo más de un millón de euros, llegó de la 4ª categoría, no tenía equipo. No hay un solo jugador que recordemos del Mundial pasado, de esos acostumbrados a ganar trofeos, medallas, reconocimientos y bonificaciones por jugar bien y ganar partidos.
¿Qué hizo posible este éxito? Se les valora y reconoce que hayan seguido, obedecido las indicaciones y directrices del técnico. “La suerte solo favorece a la mente preparada”, este adagio de Isaac Asimov explica gran parte de su felicidad de hoy.
Este debería ser un vivo ejemplo para nuestro Atlético Huila, un equipo en el que sus jugadores son conocidos en sus diferentes oficios y puestos en la cancha, pero que a estas alturas no despega en el presente campeonato.
Debe ser virtud del técnico José Fernando Santa, sacar lo mejor de sí y de sus muchachos para recomponer el camino y trabajar con esfuerzo y dedicación.
Santa, ha hecho buenas campañas, ha sido un buen defensa, esperamos que esta “mente preparada” empiece a sacarnos del fondo de la tabla de clasificación y comenzar a otorgar a los fanáticos las mieles de la victoria.
El Leicester logró lo impensado en una liga en donde la danza de los millones de euros es el diario vivir. Allá, al otro lado del mundo un modesto equipo rompió con esa hegemonía futbolística de los grandes clubes y en donde los jeques y príncipes árabes están invirtiendo millones en equipos competitivos.
Años atrás, el Atlético Huila nos brindó satisfacciones cuando nos hizo soñar con lograr la primera estrella del futbol colombiano. No se logró, pero en su momento se vio el compromiso y sacrificio de toda una institución e inclusive de sus fieles aficionados.
Con lo logrado con el Leicester, queda demostrado que el origen y la trayectoria de los equipos y sus jugadores son lo de menos; ellos ahora son los campeones de una de las ligas de futbol más prestigiosas del mundo y por derecho propio se ganaron su tiquete a la Champions League, el torneo de clubes más prestigioso del mundo. Se vale soñar, pero eso debe venir acompañado de trabajo y mucho sacrificio para lograr los objetivos propuestos y nuestros jugadores y el Atlético Huila como institución lo pueden lograr.
