Niños y niñas en riesgo, vulneración y emergencia
Gloria E Serrato Tovar
Es la familia el nido primario donde se gestan los más grandes sueños y los proyectos de vida del ser humano. En la visión teológica de sus orígenes, a Dios le plació desde el génesis crear todo el universo y al hombre, a quien le dio funciones.
El hombre estaba solo y no tenía a alguien de su misma especie que complementara su existencia. Entonces, Dios en su infinito poder y amor, creó a la mujer y se la dio como ayuda idónea; era el toque especial que faltaba para dar inicio al más sagrado misterio: la familia.
Y los Bendijo Dios y les dijo: “multiplíquense, llenen la tierra y gobiérnenla”; ahí comenzó la familia, compuesta por un hombre y una mujer, reproduciendo de manera misteriosa y maravillosa la raza humana.
Este diseño divino nos llevó a pensar que la forma natural de familia es lo más importante en una sociedad; tanto, que tratados y convenios internacionales de Derechos Humanos, protegen a esta familia como ente fundamental en una sociedad (Declaración de Derechos Humanos de 1948, El Pacto Internacional de Los Derechos Civiles y Políticos de 1966, El Pacto Internacional de los Derechos económicos Sociales y Culturales de 1966, etc.).
Nuestro país acogió esta idea de manera contundente y es por eso que la Constitución Política de 1.991 en su artículo 5 y 42, ampara y protege integralmente a la familia como una institución básica y núcleo fundamental de la sociedad. Los artículos 43, 44, 45 y 46, ibídem prevén la garantía de los derechos fundamentales de los niños, las niñas y los adolescentes. La Ley 1098 de 2006 establece en sus artículos 1, 22, 38, 39 y 148, la garantía del derecho de los niños a crecer en el seno de una familia, a tenerla y a no ser separado de ella para lograr su pleno y armonioso desarrollo.
La última parte del artículo 25 dice que “los niños y niñas, tienen derecho a preservar su lengua de origen, su cultura e idiosincrasia”, y ahora pretendemos a través de políticas públicas imponer los pensamientos, la cultura e idiosincrasia de unos cuantos.
El Artículo 30 dice que los niños tienen derechoIgualmente, “a que se les reconozca, respete, y fomente el conocimiento y la vivencia de la cultura a la que pertenezcan”; cada familia tiene una cultura, unas creencias, unos códigos y unos principios que se deben respetar desde el sistema educativo.
Los niños y las niñas de Colombia están en riesgo, vulneración y emergencia, se les debe respetar su derecho a la identidad, adquirida en el seno de la familia a la que pertenecen. Que no nos vengan a decir que tenemos que dejar que a nuestros niños y niñas les enseñen todo lo que a uno (1) o no sé cuánto por ciento, que es minoría, quiera imponer. Los derechos de los niños están por encima de cualquier otro derecho.
GLORIA E SERRATO TOVAR
Consejera de Paz, Directora Fundación Misión y Vida, Vocal de ASMICH.
