Niños mueren de desnutrición
Mientras se dan las usuales discusiones entre el fiscal y el procurador, mientras el país está atento del alza del salario mínimo y lo que pueda ser el futuro con la aprobación o no de un plebiscito, los niños de La Guajira mueren por desnutrición.
De acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en los últimos ocho años han muerto 4770 niños de la comunidad indígena wayúu, todo a causa de la falta de acceso al agua potable. Los casos más críticos se registran en los municipios de Uribia, Manaure, Riohacha y Maicao. Pareciera increíble que esto está pasando, pero los niños en esta zona del país, como en otras, mueren por esta situación.
Es por esta razón la CIDH dictó medidas cautelares en protección de niños y adolescentes de esta comunidad. La Comisión solicitó al Estado colombiano adoptar las medidas necesarias “para preservar la vida y la integridad personal”, en consecuencia se pidió además la disponibilidad, accesibilidad y calidad de los servicios de salud, con un enfoque integral y culturalmente adecuado, con el fin de atender la desnutrición infantil, así como tomar medidas inmediatas para que las comunidades beneficiarias puedan tener, a la brevedad posible, acceso al agua potable y a alimentos en calidad y cantidad suficientes.
Lo que sucedió es que esta instancia internacional tras analizar los alegatos de hecho y de derecho, consideró que la información, en principio, “demuestra que los miembros de estas comunidades se encuentran en una situación de gravedad y urgencia, puesto que sus vidas e integridad personal se encontrarían amenazadas y en riesgo”, señaló la Comisión.
Esta situación es muy similar a la sucedida en Riosucio (Chocó), donde muchos niños se mueren de física hambre, algo insólito pero en Colombia esto pasa de verdad.
No es posible que el ICBF, entidad que está para salvaguardar los derechos de los niños no tome cartas en el asunto de manera inmediata. Pareciera irreal que una persona muera de hambre en este siglo, pero sucede.
De esta manera, tendremos que hacer algo para evitar que como sociedad civil sigamos viendo como normal este tipo de casos que son horrorosos.
