viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-08-20 09:11

Ninguna diferencia

Un artículo de análisis, aparecido en NPR la red pública de radio de los Estados Unidos, que enlaza a 900 emisoras a nivel nacional y una inmensa red de usuarios en la web, realizó un cuestionario donde preguntaba a sus oyentes, lectores o espectadores, sobre las similitudes o diferencias entre los presidentes Obama y Bush. Algunas preguntas fueron las siguientes:

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 20 de 2014

¿Qué presidente autorizó los ataques militares contra objetivos iraquíes?, o... provocado protestas por no cerrar el centro de detención de Guantánamo?,  o…dijo que somos “una nación de inmigrantes”, pero nuestro sistema de inmigración necesita ser arreglado?, o…ha apoyado el aumento de la producción de petróleo y gas?, o...ha autorizado una mayor vigilancia de la vida cotidiana de los estadounidenses?, o…ha tenido, en la mitad de su segundo mandato, un índice de aprobación popular del 40% y de desaprobación del 50%?
Un importante encuestador de opinión, Stuart Rothemberg, ha encontrado inquietantes similitudes en las posiciones políticas de Bush y Obama, llegando a la conclusión de que las diferencias son mínimas y las coincidencias casi exactas. Afirmación que, sobre todo, otros analistas resaltan en la política exterior y el tratamiento al terrorismo global.
Las respuestas al cuestionario son, naturalmente, Bush y Obama. Tanto que Rothemberg acuña la palabra Obushma. Conclusión que expresa los intereses que representa el presidente de los Estados Unidos, cualquiera que él sea, en la principal potencia económica del mundo: los de las grandes corporaciones financieras; o si no miremos los retrocesos en la legislación para controlar los excesos especulativos de los grandes bancos, causantes de la debacle del 2008, que quedó en nada. Que esta sea la conclusión de una red de medios de comunicación, especialmente pública, da cuenta de cómo los estadounidenses captan la esencia del sistema de partido único, que domina el ámbito político de esa gran nación.
La frase lapidaria, sobre el tema, la soltó Larry Sabato, rector de la Universidad de Virginia, quien expresó: “No llamamos a la presidencia del club más exclusivo del mundo a cambio de nada. El actual presidente y sus predecesores entienden (sus responsabilidades) mejor que la mayoría, (…) después de haber experimentado muchas de las mismas presiones y haber sido golpeados por fuerzas similares; aunque en la Casa Blanca, siempre habrá algunas diferencias que obtienen la mayor parte de la atención, el avión de la continuidad es más amplio y duradero”.
Quienes se hacen ilusiones sobre las presuntas diferencias entre los representantes de los partidos demócrata y republicano en los Estados Unidos, se equivocan. Como lo hacen quienes en Colombia, se tragan el cuento de las presuntas diferencias entre el santismo y el uribismo. Los une lo esencial, los divide lo secundario.
Corolario: Obama no es malo porque sea negro –un aspecto de forma–, sino porque es imperialista. Santos no es malo porque sea “traidor”, sino porque aplica políticas neoliberales que arruinan al sector productivo nacional.
P.S. Obama acaba de autorizar la militarización de la protesta social en Missouri; ‘remember’ paro agrario.