Niños víctimas de minas
Ayer se conmemoró el ‘Día Internacional de la Sensibilización contra las Minas Antipersona’, una fecha que sirve para recordar horrores del conflicto.
De acuerdo con la Dirección Contra Minas (DCM) desde el año 1990 se han registrado 11.073 víctimas: han muerto 869 niños y 248 niñas por las minas antipersonas.
Ayer en muchos sectores del mundo se volvió a recordar los daños irreparables que dejan las minas, y al mismo tiempo se guardaron las esperanzas en que los grupos al margen de la ley, y terroristas de diferentes latitudes, no volvieran a sembrar estos artefactos letales.
La Dirección Contra Minas dio a conocer un informe en el cual se muestran las principales cifras de este flagelo, entre ellas que en lo que va corrido del año se han reportado 54 víctimas de estos dispositivos. “De estas, 18 víctimas pertenecen a población civil, de las cuales 9 murieron y 9 quedaron heridos. De las 36 víctimas miembros de la fuerza pública el 94% (34) quedaron heridos y el 6 % (2) fallecieron en el lugar del accidente”.
En este sentido, esta dependencia puso a disposición de todos en su porta las cifras, entre las que se destacan hechos como que en 2013 se reportaron un total de 3.308 víctimas de minas antipersonal en el mundo, en comparación con 4.325 reportadas en 2012, lo que evidencia una disminución del 24 %.
Hay que decir que el desminado prometido por las Farc, a propósito de la conmemoración ayer, sería un paso gigante en el sentido de disminuir el conflicto. Sobra decir que los familiares de las víctimas son muchos y en su corazón tiene más dolor que tranquilidad.
No debemos olvidar que el Huila es una zona que ha sido afectada por estos elementos explosivos y son muchos los menores y campesinos (que no tenían nada que ver con el conflicto) víctimas de este flagelo. Recordemos cuántos casos de memores han sido atendido en el Hospital Universitario de Neiva
Ya es hora que el cruel conflicto que agobia a este país cese, y una forma práctica de hacerlo es desminando aquellas zonas rurales donde han sembrado minas. ¡No más bombas, sí a la vida!
