Nelson Polanía, el jefe de la cuadrilla
Édgar Artunduaga
El gobernador González Villa le ha planteado a la Asamblea la reestructuración administrativa del departamento para nombrar a José Nelson Polanía Tamayo “jefe de cuadrilla”, un coordinador de secretarios y todo el aparato oficial.
Este señor Polanía aparece en todos los procesos y torcidos de Cielo González y entendería uno que es el responsable de los múltiples disparates y desaciertos jurídicos y legales que le han costado tantos procesos ante la justicia.
Sin embargo, la insistencia en ese nombre conduce a pensar que no es el problema sino el coautor de las confabulaciones y el cerebro de los entuertos para la gente, y las utilidades para la empresa familiar.
Ahí está el meollo de la cuestión. Por tratarse de una organización con ánimo de lucro utilizando la política, la estructura debe ser altamente confiable y leal. Por eso se repiten tantos nombres (Saavedra, Montero, Polania) y llegan otros por compromisos y deudas: el exalcalde de Saladoblanco que representa al cartel del mismo nombre, por ejemplo. O la señora del exalcalde de San Agustín porque compró el puesto.
El organigrama exige una capataz porque el patrón es apenas sicólogo y su especialidad es el discurso melifluo. Y como Cielo González, la jefe real, no puede ejercer de manera permanente, delega en Polania esas funciones.
Toda la vuelta que están dando para reformar la estructura administrativa del departamento conduce a esa fórmula mágica. Así las cosas, se redondea el círculo. Cielo ejerce a través del vice-gobernador, quien asume el control de todo. Y dejan a Carlos Julio echando los discursos y haciendo las relaciones públicas.
Eso se llama inteligencia, sagacidad, habilidad supina. Las sociedades –para el bien o la maldad- suelen irse perfeccionando, encontrando lealtades a muerte, hombres incapaces de traicionar, personajes sumisos, obedientes y manipulables. Me imagino que Polania debe hacer gala y lucimiento de todas las anteriores condiciones. Y más….porque estos individuos estiman poco la lisonja y se vuelven aduladores.
La Asamblea tiene en sus manos autorizar la reforma para hacerles más cómodo el camino , no sea que encuentren atascos en el cumplimiento de sus compromisos, empezando por los negocios sobre los alimentos escolares, que serán entregados al mismo personaje a través de terceras personas.
Estamos en tiempos de emprendimiento y los invito a presenciar cómo se fortalece una floreciente empresa, así sea sólo una, la del gobernador y su familia.
