lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-03-08 11:34

Nacer mujer, una debilidad imaginada

María Mónica Falla

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 08 de 2016

¿Qué prefieres que sea, niña o niño? –“niño, una niña me sacaría más canas y serían más preocupaciones”. Es el fragmento de una conversación que tuve hace unos días con un futuro padre.

La formación familiar recibida desde pequeños sienta la base de nuestras personalidades marcando un interesante grupo de defectos y virtudes. Desde niña supe que a las hijas las cuidan más que a los hijos, por lo menos, antes de salir de casa escuchaba más recomendaciones para mí y mis amigas y más bien pocas para sus hermanos. Se creía y se cree, que los peligros que pueden presentarse para una mujer afectan en diferente magnitud a los hombres, idea que se sustenta socialmente al comparar una agresión de género.

Pero, ¿Hay razones para preocuparse más por una mujer? según la Organización Sisma Mujer en Colombia cada 14 minutos se presenta un caso de violencia cotidiana contra la mujer, y cada 33 minutos hay una abusada sexualmente, por cada seis agresiones contra las mujeres se presenta un ataque contra un hombre. Medicina Legal señaló que en 2015, 26 mujeres y 16 hombres fueron víctimas de ataques con ácido. Un panorama desalentador para el género femenino en el segundo país más feliz del mundo.

Entonces, ¿debemos andar siempre en compañía de al menos un hombre?, ¿quedarnos en casa ante el miedo de que nos pase algo malo?, ¿somos tan indefensas las mujeres?. La misoginia y el machismo han confinado al género femenino en Colombia, incluso han tocado los niveles salariales. Es entendible sentir miedo, pero este no puede ser un limitante para cosas tan cotidianas como movilizarse, expresarse viajar o amar. No estoy dispuesta a ceder mi libertad simplemente porque nací mujer.

No se busca ser agredida por la ropa que se lleva, por como se expresa, ni siquiera por si se sale o viaja sola, de ninguna manera puede justificarse que un ataque sea provocado porque se es mujer. Al pensar en el genero femenino como un objeto sexual, como ser inferior, solo para labores domésticas, o seres a los que hay que sobreproteger, se está alimentando la mentalidad enferma que erosiona la practica de la igualdad de los derechos en Colombia.

Asimismo, las mujeres tenemos que velar por nuestros derechos y no ser contradictorias en el discurso. Los estándares de belleza, el comportamiento libertino, el callar y soportar el maltrato, entre otros errores, son falencias que no nos permiten avanzar como sociedad. La unión es la voz de la fuerza, cada mujer debe sentirse comprometida con el género femenino y poner un alto a esos limitantes que incluso, son impuestos desde pequeñas.  No es ningún secreto el hecho que desde un movimiento tenemos más potencia y el único requisito es no ser indiferente ante la realidad.

“Las redes sociales pueden tener un uso activista para llegar a más mujeres inconformes con la realidad de género en Colombia”

Una mujer es ser de vida, de amor y acogida, diferente a lo que ofrece el hombre, al menos hablo desde mi perspectiva. Soy hija de una mujer empoderada de sí misma, cabeza de familia que trabaja hasta el cansancio por el hogar, en ocasiones se olvida de ella y vive a través de sus hijos. Aprendió a convivir con el miedo, creo, pues ya no le teme más porque nada la detiene para andar sola por la vida, en su trabajo, salir a distraerse, superar tentativas a su integridad, y ser madre a distancia. Fue de esas mamás que me enseño y advertía, aún lo hace, sobre los peligros que el mundo tiene para mi. Me mostró que la insensibilidad es enemiga de la humanidad,  y que los miedos no te  pueden cohibir más no se les pierde el respeto.

No hay que esperar que la violencia nos toque para tomar medidas. Antes de prohibirle tantas cosas a sus hijas los padres deberían preocuparse por buscar una solución de raíz. ¿Qué pasaría si un movimiento multitudinario de indignados por la situación de las mujeres presionara un cambio en la política y educación en Colombia? Creo que es desde estos dos grandes campos que se debe abordar el problema y con un movimiento en ascenso al estado colombiano no le queda de otra que cambiar su desastrosa legislación en tema de agresiones de género.

No se trata de vivir prisionera en vida, se trata de ser libre de esas barreras que te imponen, el cambio siempre empieza por uno mismo. ¡Eso que somos débiles es puro cuento!