Más de dos décadas de Healing de Children
Si hay una iniciativa humanitaria en el Huila que ha logrado unir a las empresas privadas, a las entidades públicas, a instituciones nacionales y la cooperación internacional es Healing de Children, un programa que en 2015 cumple 22 años devolviendo la sonrisa y la esperanza a cientos de niños y jóvenes del sur del país.
Mucho antes de que en Colombia se hablara de la responsabilidad social empresarial, que es considerada como la proyección que tienen las compañías hacia la comunidad para articular alianzas con organizaciones para integrar esfuerzos en la consecución de objetivos y metas comunes de carácter local y estructural que faciliten el desarrollo sostenible de la región, en el departamento se practicaba este principio que se ha vuelto rector en el sector empresarial.
En esta oportunidad Healing de Children llega con una nueva jornada que empezará con las inscripciones de los menores en los hospitales, direcciones locales de salud y alcaldías del suroccidente del territorio nacional hasta el 27 de abril.
Las patologías que los médicos, algunos extranjeros y otros locales, han venido interviniendo son labio leporino, paladar hendido, secuelas por quemaduras, pie chapín o equino varo y luxación congénita de la cadera.
Cada año son cientos de historias las que las familias, en su mayoría vulnerables o de bajos recursos, pueden contar de cómo la vida de sus pequeños ha cambiado gracias a este programa. Niños que podrían haber tenido un futuro incierto, ahora recuperaron la esperanza.
Capítulo aparte es el que escriben cada año el equipo médico que aplica sus conocimientos en estos niños. Algunos son extranjeros y otros nacionales, pero están unidos por un propósito común: el mejoramiento de la calidad de vida de los menores y sus familias.
Alrededor de todos ellos, empresarios, instituciones, gremios y médicos voluntarios, hay otro grupo que tiene una participación casi que invisible. Son los profesionales de diversas disciplinas que también hacen una labor humanitaria sin recibir ni salario ni honorarios por ella.
Todos hacen parte de un engranaje que con el tiempo se ha solidificado para el beneficio del futuro de la región: los niños con este tipo de patologías. La meta para este año es llegar a 200 cirugías.
