jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-10-28 09:24

Más allá del crecimiento

Si conforme a la sabiduría divina la naturaleza se hizo para todos y no para unos pocos y si el sol alumbra y la lluvia cae sin exclusiones de ninguna especie, no puede aceptarse que en este mundo globalizado la gestión económica y administrativa se ejerza irremediablemente sólo para crecer y producir riqueza importando menos la situación de la persona humana.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 28 de 2014

En las consideraciones y justificaciones de las leyes y proyectos, así como en las visiones y misiones de las empresas públicas y privadas con frecuencia se contempla como política y reto corporativo un trato digo y sueldo justo a los trabajadores y una atención sinigual a los clientes. Pero no siempre ocurre así:    

El siempre ganancioso sector de la Banca, donde una prestigiosa entidad anuncia que por sus clientes “le estamos poniendo el alma”, año tras año acumula jugosas utilidades, buena parte de las cuales provienen por su ventajosa intermediación entre la captación de unos ahorros por la que pagan tristes intereses a sus depositantes y la colocación generalmente costosa de unos créditos. Años atrás el Gobierno de entonces, sin estudiar condiciones socio-económicas, nos puso a todos los colombianos a contribuir con el 4X1.000 que se inventó como una medida coyuntural y se quedó como una fuente permanente de ingreso público de la que sólo hasta ahora y gracias a una protesta generalizada por la desatención estatal, se destinará en parte para cumplir algunas forzadas promesas a la marginada población campesina.

El señor Presidente, al inicio de su primer mandato, anunció que pondría en cintura el sector de la Salud; pero seguimos presenciando y padeciendo congestión, largas filas, tensas horas de espera y recibos de tercera en pasillos que parecen tiendas de campaña.

Por enésima vez se cuestiona la capacidad administrativa del INPEC y los hacinamientos inhumanos (una bomba social latente) en las cárceles y hasta en algunos parques de ciudad acordonados, donde tienen detenidos durmiendo en carpas, creando zozobra en los vecindarios.

En estos casos, como en tantos otros, se manifiesta la desconsideración por la vida y los derechos de la persona humana, pues el asunto no es la cantidad de puntos de atención, sucursales, clínicas, puestos de salud, escuelas, cárceles, guardianes, cámaras de seguridad, pie de fuerza, etc.

Más allá del crecimiento, lo que está en juego es el desarrollo, donde se valore, se sume y cuente la calidad de vida del colombiano raso.