Municipios no son autosostenibles
Editorial
La Contraloría departamental del Huila, presentó el informe de desempeño fiscal municipal, en donde se da a conocer que algunos municipios no son autosostenibles, porque los gastos de funcionamiento son superiores a los ingresos tributarios que recaudan. La baja dinámica productiva y la deficiente gestión tributaria, han generado una marcada dependencia de los ingresos de libre destinación del Sistema General de Participaciones y de la sobretasa de la gasolina, para poder financiar el aparato administrativo de las localidades. Desafortunadamente los alcaldes carecen de una prospectiva de desarrollo de las mismas. Simplemente dejan transcurrir su periodo constitucional y no plantean una reingeniería en su accionar gubernamental para aprovechar las herramientas que les brinda la Ley para fortalecer su gestión tributaria. Por ejemplo, los municipios no han querido entender que deben asumir la responsabilidad, para implementar la implementación de los EOT como lo establece la Ley 388 de 1997, donde se les brinda todos los instrumentos para la gestión del suelo y ordenar el territorio. Aquí se encuentra una importante fuente de ingresos propios, que les permite generar los recursos para financiar el desarrollo urbano. La plusvalía y la actualización catastral, son acciones que se derivan de la mismas, que les facilitarían a los alcaldes fortalecer sus arcas municipales. Son herramientas de gestión que se deben aprovechar para mejorar las rentas propias. Recordemos, que el establecimiento de estos mecanismos, le permiten al municipio en ejercicio de su autonomía, promover el ordenamiento de su territorio, el uso equitativo y racional del suelo, la preservación y defensa del patrimonio ecológico y cultural localizado en su ámbito territorial y la prevención de desastres en asentamientos de alto riesgo, así como la ejecución de acciones urbanísticas eficientes.
A buena hora, esta entidad de control fiscal, ha visualizado la problemática que presentan dichos entes territoriales, que presentan estos desequilibrios financieros, que los hacen depender de las incertidumbres presupuestales que presentan las finanzas nacionales y que están colocando en serios aprietos el normal funcionamiento de las administraciones municipales. Este análisis estuvo soportado en la evaluación que se realizó al comportamiento fiscal, visto desde cinco indicadores según la contraloría departamental: Importancia de los recursos propios (30%), capacidad económica para financiar sus Gastos (10%), respaldo de la deuda (15%), dependencia de las transferencias (15%) y magnitud de la inversión (30%). Los expertos consideran que el objetivo de una moderna gestión tributaria debe permitir dentro de sus funciones, una eficiente prestación de servicios básicos a la población en general. Si bien algunas personas tienen recursos para acceder a servicios de calidad, el Estado debe cubrir las necesidades de las demás, para lo cual la Ley le brinda instrumentos para tal fin, destinados a la financiación del funcionamiento del Estado y de redistribución del ingreso, de tal manera que se obtenga un mejoramiento de la calidad de vida para sus habitantes.
