sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-03-13 09:10

Mujeres guerreras y valientes

Ana María Rincón

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 13 de 2017

El pasado 8 de marzo, se celebró el día internacional de los Derechos de la Mujer y en los distintos países y ciudades del mundo se realizó una gran conmemoración y un enorme despliegue mediático de la lucha de género a través de los años en la sociedad y la importancia de su desarrollo integral. La primera celebración del Día Internacional de la Mujer fue el 19 de marzo de 1911, en Alemania, Dinamarca; Austria y Suiza y desde entonces se ha celebrado a través de los años. En 1972, la Asamblea General de las Naciones Unidas, declaró 1975, Año Internacional de la Mujer y en 1977, invitó a todos los estados de acuerdo a sus costumbres Nacionales e Históricas a establecer un día como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

A lo largo de la historia las Mujeres nos hemos destacado en diferentes ámbitos, desde la antigüedad se destacan algunas figuras como la matemática y astrónoma, Hepatia de Alejandría 370-415 asesinada brutalmente, fue el paradigma de la mujer científica y libre, icono de la libertad de pensamiento y la autonomía de la Mujer.

El 8 de marzo de 1857, decenas de obreras textiles en Nueva York, se declararon en huelga y se lanzaron a las calles a pedir igualdad de condiciones en el trabajo, y medio siglo después más de 15.000 mujeres marcharon nuevamente por las   calles de Nueva York, pidiendo que les bajaran la jornada laboral de 16 a 10 horas. Las voces de protesta enérgica de las mujeres lograron un avance significativo en igualdad y conquista de los derechos. En el año 1908, en Nueva York, 40.000 costureras industriales, se declararon en huelga para exigir un mejor salario, una jornada de trabajo más corta, entrenamiento y el rechazo del trabajo infantil. Durante la huelga 129 trabajadoras, murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory en Washington Square, Nueva York.  Los dueños encerraron a las trabajadoras para impedir que se unieran a la huelga y por esta razón fallecieron, convirtiéndose esta fecha emblemática en la conmemoración por la tragedia que tuvieron que padecer estas mujeres y sus familias, injustamente por defender una causa valerosa, su lucha constante en defensa de hacer respetar sus derechos como trabajadoras. Por esta razón en la II conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, en Copenhague en 1910, se propuso el 8 de marzo como día de la Mujer trabajadora.

Como mujer trabajadora y madre cabeza de familia, hago mención a esta fecha que quedó plasmada en la memoria de todos, una tragedia de esa magnitud desencadenaría movimientos de género a nivel mundial por la lucha del respeto a los derechos de las mujeres trabajadores, unas medidas justas y beneficios laborales en términos de salario, de igualdad, buen trato y  oportunidades, con el fin de mitigar riesgos de abusos que aún en la actualidad se cometen contra las mujeres en el ámbito laboral. Todo trabajo es digno de destacar, la industria, la empresa privada, el sector público, y los ámbitos político, económico y social, cuentan con la suerte de tener mujeres capaces y preparadas para desempeñarse exitosamente en cualquier campo al igual que los hombres. Como eje fundamental de la familia, merecemos ser respetadas y debemos propender por exigirlo. Hago igualmente un reconocimiento a aquellas mujeres que se dedican a mantener la estabilidad en el hogar, son mujeres ejecutivas y valerosas que administran los recursos de su hogar y luchan por mantener la unión en sus familias, todas las mujeres merecemos ser admiradas por las difíciles tareas que a diario nos obligan a ser mujeres integrales dando el 100 por ciento  y enfrentándonos aún en pleno siglo XXI, a situaciones de discriminación y vulneración de nuestros derechos por el sólo hecho de ser mujeres.

Hay que recordar, como la Mujer en la revolución Francesa en 1789, tomó conciencia de la situación social, marcharon miles de mujeres hacia Versalles junto a los Hombres y allí reclamaron la igualdad social bajo el lema “libertad, igualdad y fraternidad “,  también tuvieron un papel fundamental con respecto a la lucha de clases, era otra época y sin embargo valerosas generaron una oportunidad y dejaron una huella histórica en la lucha de género. Lograron hacer las primeras peticiones formales de derechos políticos y ciudadanía para la Mujer. En 1791, se redactó un texto llamado Declaración de los derechos de la Mujer y de la Ciudadanía por Olympe de Gouges que copiaba la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano.  El 26 de agosto de 1789, el texto fundamental de la revolución francesa, fue el documento que propuso la emancipación femenina en el sentido de la igualdad de derechos en relación con los varones, así como el sufragio femenino.

Los organismos internacionales de Derechos Humanos establecen nuestros derechos; derecho a vivir en condiciones de igualdad, al goce y la protección de todos los derechos humanos y libertades fundamentales. Tenemos un derecho adquirido a vivir en una sociedad en la cual no existan relaciones y abusos de poder basadas en el género, merecemos una vida libre de violencia en el ámbito público y privado, y no podemos permitir ser discriminadas, debemos exigir ser valoradas y educadas sin estereotipos de conductas y prácticas sociales y culturales basadas en conceptos de inferioridad y subordinación entre los sexos, fortalecidas tenemos que contribuir al desarrollo y al bienestar de la sociedad y luchar por participar en igualdad de condiciones que el hombre en las esferas política, económica, social, cultural entre otras. Los derechos a nuestra maternidad y sexualidad no pueden ser ignorados, los empleadores tienen que acatar nuestros derechos. El Estado tiene el deber de protegernos porque somos el eje fundamental de la familia y a través de la mujer las generaciones crecen y se desarrollan, contribuyendo positivamente a trabajar por un mejor país, por los valores de la democracia en un Estado Social de derecho.