Morir de otra manera.
Alguna vez recordé aquí la muerte de dos amigos de estudio por cuenta del ejército nacional.
Ellos estudiantes de Comunicación y Periodismo enfilaban en el ELN. ¿Murieron en su ley? ¿Murieron con dignidad? ¿Murieron por tontos? Como sea vamos a exigir morir de otra manera.
Los intensos recuerdos recorriendo este bello país por aire, agua y tierra, me permitieron contar desde profundos sitios del Magdalena medio, los montes de María y la zona del Catatumbo historias de vida de gente común de izquierda y derecha, de pico y pala pero también de corbata, a veces con el ejército y cuando tocaba con la guerrilla o como fuera.
Todos esos habitantes y ustedes y yo, todas esas tierras suyas y mías nuestras son el mejor y único referente de vida sin paz en este país. Paz que cualquier de los dos candidatos presidenciales tendrá que lograr porque es nuestra voluntad y ambos ya están en el compromiso, la guerrilla no podrá salirse del adeudo adquirido independiente del hombre que gobierne, es el país el que ahora les exige, es nuestra posibilidad, para ellos su única oportunidad
Me quedan vivos varios amigos simpatizantes de una filosofía de verdad, quiero decir, de los de antes, con alguno de los cuales comparto intensos recuerdos, muchos progresistas de izquierda y derechosos retrógrados , Santistas y Zuluaguistas y Uribistas y Lleristas y Holmistas y Petristas, Iriaristas, Suaristas, Hoyistas, del Huila, de Santafesito, mundialistas como Alberto Torres, de las hordas de filo de hambre, Chapinero o Quirinal , mestizo, blanco o negro, budista o cristiano, ricos y pobres, casi todos honestos pero eso si todos no dispuestos a dormir con una pistola debajo de la almohada tragándose el miedo, oyendo vallenatos, ganando un salario… de repente un día nos ha de tocar morir, si pero no de esa manera violenta y absurda , no estamos dispuestos a hacerlo así.
“Una sociedad que sintiéndose desprotegida y abandonada, hace lo que puede. Aunque sea lo que no debe. Está en manos de esa misma sociedad cumplir la misión de ser dirigida, influida y representada, organizada”. Escribió Ortega y Gasset en La rebelión de las masas.
