Mocoa, un pueblo que clama solidaridad
Ana María Rincón
La tragedia de Mocoa, enluta al país y a muchas familias. Hasta el momento deja un saldo de 315 muertos, 173 desaparecidos, y cientos de historias de vida truncadas, personas que lo perdieron todo, su casa, pertenencias y varios de sus familiares. Relatos desoladores de niños de todas las edades que quedaron sin padres, algunos con más suerte encontrando familiares que se harán cargo de ellos, otros completamente desolados necesitados de abrigo, sin un techo y quienes añoran un gesto o una palabra afectuosa.
Los habitantes de Mocoa no pierden la Fe y albergan la esperanza de que el Gobierno les conceda recuperar de alguna forma lo que han perdido, sus raíces, su conexión con la vida misma e identidad propia. Presidencia hace un enorme esfuerzo por recoger fondos a nivel nacional e internacional, para ayudarles en la reconstrucción de esta ciudad, a la cual la furia de la naturaleza, sumergió en el lodo.
Siento admiración por los nobles sentimientos de los colombianos, quienes han demostrado su don de solidaridad con este trágico suceso de Mocoa, que fue advertido y anunciado previamente por funcionarios en estudios que habían entregado previamente sobre una posible avalancha. Hago un llamado a la reflexión, es increíble pensar que hubiéramos podido prevenir tanto dolor, pero ahora no es tiempo de lamentarse, hay que tomar medidas y generar acciones prontas y efectivas para que hacia futuro, los municipios de Colombia que hoy están en riesgo de que les suceda lo mismo por el invierno, no sufran un siniestro como este, hay que hacer una planeación seria para reubicar estas familias. Es importante saber capitalizar esta solidaridad, que sin duda genera una gran cohesión social y hay que hacer un muy buen uso de estos recursos en momentos tan críticos como los que están viviendo miles de familias, por esta devastadora alud, que segó la vida de tantas personas y dejó sin nada a tantas otras víctimas.
Anoche a la salida de un banco, me encontré con un policía, él se dirigió a mí y me contó que acababa de traer a su familia a Neiva, milagrosamente los salvó antes de que el rio se desbordará y el lodo arrasara con el barrio donde vivían, en un acto heroico el hombre subió a su moto a la esposa y sus dos hijos, los llevó rápidamente a la parte alta de la montaña para preservar sus vidas. Me dijo que la cifra de desaparecidos supera lejos la anunciada por los medios de comunicación.
El Presidente Santos, en su visita a Mocoa, decretó la emergencia social, económica y ecológica. Anunció que se dará inicio a la reconstrucción de cuatro colegios de los 7 visiblemente afectados y dijo que se dará un año de gracia para quienes gozan de los préstamos del Icetex, de igual manera manifestó, que los habitantes de Mocoa podrán acceder a financiación de viviendas mediante el programa mi casa, así mismo, mientras se da la reconstrucción de estas viviendas, se le dará a las familias un subsidio de arriendo de $250.000 pesos mensuales. Se destinarán también 1200 millones de pesos para apoyo en la reconstrucción, optimización en las empresas y negocios de la región. El Presidente también afirmó que hará entrega a través de Fosyga de un seguro para familiares de los fallecidos por 18.5 millones de pesos.
Teniendo en cuenta que el acueducto de la población quedó sin servicio alguno y la falta de agua potable pone en riesgo de salubridad a los habitantes de Mocoa, el Gobierno del Presidente Santos, tomó medidas transitorias e inmediatas, para proporcionar agua potable en Mocoa, el Presidente ordenó la instalación de cuatro plantas potabilizadoras y 26 carro tanques con una capacidad de 410 mil litros de agua diarios, mientras se construye uno nuevo, que tardaría un año en terminarse. El gobierno afirma que en 12 meses se entregarán las primeras casas y serán reubicadas y construidas en terrenos alejados de la zona de riesgo, pues después de esta avalancha, los ríos marcan un referente de donde no se puede construir, teniendo en cuenta las condiciones climáticas.
Según un estudio realizado por la Universidad Nacional, la tragedia de Mocoa podría repetirse en 385 municipios de Colombia, y superar este último gran desastre natural que sufre el país. La Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres con el apoyo del Gobierno Nacional, tendrá la misión de comenzar un trabajo a consciencia de gran responsabilidad, para generar planes de contingencia y tomar medidas efectivas que prevengan este tipo de desastres, teniendo este valioso aporte de contar con un estudio que cobra demasiada importancia en estos momentos de condiciones climáticas críticas y con tan grave emergencia que vive el país.
Esta tragedia tan devastadora como la de Mocoa, no deja de traernos a la memoria esas imágenes imborrables de personas que entre las lágrimas rescatan lo poquito de vida, esperanza y Fe que les puede quedar cuando lo han perdido todo. Historias de vida desoladoras, como las que nos dejó la dolorosa tragedia de la avalancha que borró a Armero geográficamente. Hoy se repite de nuevo la historia, dejando sumergido el pueblo de Mocoa, cuyos pobladores claman a gritos por la solidaridad y ayuda por parte de sus compatriotas. Desastres naturales como este, que desafortunadamente, sucedió mientras la gente dormía, sin darle posibilidades a muchos de reaccionar y tomar las medidas preventivas necesarias para mitigar el riesgo inminente de muertes ocasionadas por la fuerza del alud. Los habitantes de Mocoa, tendrán que empezar su vida de nuevo, difícil pero no imposible, podrán ser la fuente inspiradora de un consenso Nacional, para un desarrollo territorial hecho con responsabilidad y un trabajo integral de la ciudadanía, el sector político, empresarial, social, económico y ambiental.
