Militarizada la frontera
Editorial
Cada vez que transcurren los días, la sociedad venezolana está sufriendo las consecuencias por el accionar gubernamental del presidente dictador Nicolás Maduro, que ha empezado a endurecer las medidas oficiales contra la oposición, que ha emprendido la más férrea y profunda protesta social que se ha generalizada en todas las ciudades del hermano país. El inconformismo generalizado por la aplicación incoherente de los instrumentos de la política económica de país, que ha venido generando un malestar social entre los diversos actores de la vida social del mismo. Cuando las demandas sociales por alimentos, medicinas y de todas las demás necesidades básicas, son insatisfechas en un país, la reacción popular no se deja esperar. Con hambre y con una decisión que les nace del corazón, ofrendando inclusive sus vidas, el pueblo venezolano ha venido marchando todos los días en todas las ciudades del hermano país, que se encuentra en una verdadera encrucijada social, económica y política. En esta Casa Editorial, hemos sido reiterativos que el tablero de ajedrez geopolítico latinoamericano, se está sacudiendo de una manera acelerada, por la grave problemática que se está presentando, por el accionar irracional y demencial de este presidente, que quiere perpetuarse en el poder y que sus habitantes no se lo van a permitir. Algunos expertos internacionales han expresado que las horas del primer mandatario y de su corte, las tienen contadas.
Pero otra medida que ha tomado el día anterior es la militarización de la frontera para evitar la supuesta penetración de fuerzas de presión desde Colombia. Absurda esta medida del dictador, quien ha ordenado el traslado de 2.000 guardias y 600 tropas de operaciones especiales. A la fecha, las protestas de la oposición contra Maduro, iniciadas el 1 de abril, dejan 42 muertos y más de 1.000 detenidos, de los cuales se responsabilizan mutuamente el gobernante socialista y sus adversarios. Tales medidas fueron provocadas, tras saqueos y ataques vandálicos contra instalaciones comerciales, policiales y militares, el martes anterior, de acuerdo a lo expresado a través de la televisora gubernamental venezolana, por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. Esta no es la forma de responsabilizar a los colombianos sobre la grave situación de violencia que vive Venezuela. Los chavistas deben comprender que el pueblo, busca una salida democrática para estructurar estrategias gubernamentales que conduzcan a superar el permanente desabastecimiento de los principales productos de la canasta familiar y de la falta de suministro de materias primas para el incipiente desarrollo industrial del país, porque los inversionistas extranjeros han emigrado, para buscar nuevos horizontes. Es tal, la desesperación de sus habitantes que hacen interminables colas para comprar una unidad de alimentos, que, junto con la escasez de medicinas, elementos de aseo, entre otros, están generando situaciones de hechos violentos, en las principales calles de las ciudades de este país.
