domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-08-15 09:54

Migraciòn Venezolana

Editorial

Escrito por: Editorial | agosto 15 de 2016

El país se estremeció durante el fin de semana al observar a través de los medios de comunicación la masiva entrada de venezolanos y colombianos residentes en ese país, en busca de víveres y medicinas que no se pueden obtener, por el marcado desabastecimiento progresivo que presenta nuestra hermana República Bolivariana de Venezuela. La aplicación de un modelo político anacrónico que el presidente Nicolás Maduro ha querido imponer a la fuerza, ha generado el más alto grado de inconformismo, creando con ello una desestabilización económica y social jamás conocida en la historia de dicho territorio. Se estima que en solo dos días han ingresado al país más de 150 mil personas a través de los seis puntos autorizados en los departamentos fronterizos de Norte de Santander, La Guajira, Arauca y Vichada.

Aunque persiste un ambiente incierto sobre la posibilidad de volver a tener restaurado totalmente el comercio binacional. Se considera que la decisión tomada por los presidentes de las dos naciones en la reunión que se llevó a cabo el jueves anterior en Puerto Ordaz Venezuela, se constituye un bálsamo de alivio para las penurias y la escasez de alimentos que están padeciendo los hermanos venezolanos. Era muy triste ver las caras de un pueblo hambriento y deseoso de satisfacer sus necesidades básicas por la irracionalidad política de una persona que se hace llamar líder de un movimiento socialista del siglo XXI, que lo único que ha desencadenado es el empobrecimiento de todas las familias venezolanas. Y saber que, en Colombia existen algunos sectores políticos que defienden y promulgan la esperanza para que se tenga un modelo igual.

Se espera que este proceso gradualizado se convierta en una reapertura definitiva de la zona fronteriza entre los dos países, para que vuelva a dinamizar la economía que, en otrora, era boyante y que generaba bienestar para todos sus habitantes de la misma. En el año 2008, el comercio exterior de Colombia superó los 7000 millones de dólares anuales y se espera que Venezuela recupere el tiempo perdido a través de la implementación democrática de unas políticas públicas que conduzcan a ser coherentes con la realidad macroeconómica en dicho país. Por tal motivo es meritorio y digno de valorar, la iniciativa que han tenido los primeros mandatarios de estos países para buscar una salida consensuada a pesar que persisten algunas dificultades que habrá que resolver en el futuro, sobre las condiciones de pago que permita reconstruir la confianza empresarial que se perdió con el cierre que nunca se debió dar. Es el mayor reto diplomático que tenemos en el corto plazo, para subsanar la crisis binacional.